Policiales Miércoles, 4 de abril de 2018

La Justicia rechazó por sexta vez darle la libertad a la joven Nahir Galarza

La adolescente entrerriana acusada de matar a su novio con dos disparos deberá esperar hasta el 1 de mayo para que se revise su situación. Sus abogados presentaron nulidades.

La joven Nahir Galarza, acusada de haber asesinado de dos balazos a su ex novio Fernando Pastorizzo en diciembre último, seguirá detenida con prisión preventiva en la Comisaría del Menor y la Mujer de Gualeguaychú, ya que la Justicia rechazó, por sexta vez, un pedido de la defensa para que sea excarcelada o quede en prisión domiciliaria.

El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, integrado por los jueces Darío Crespo, Roberto Cadenas y presidido por María Angelica Pivas, desestimó una nueva solicitud de los abogados de la joven de 19 años, que es la única imputada.

En una audiencia que se realizó ayer por la mañana, a la que Nahir no asistió, sus defensores, José Ostolaza, Horacio Dargainz, Darío Germanier y Pablo Sotelo, pidieron que se le conceda la libertad o el arresto domiciliario hasta el juicio oral, que se realizará en algunos meses.

Además, los abogados recusaron al fiscal de la causa, Sergio Rondoni Caffa, y al juez de garantías Mario Figueroa, lo que ahora deberá resolver la Cámara de Casación Penal de Paraná, según informó el abogado Rubén Virué, que representa a Silvia Mantegazza, madre de la víctima.

Antes de este pedido de excarcelación, los abogados de Galarza realizaron otros cinco planteos en la misma dirección que fueron, uno a uno, rechazados.

Galarza cumple prisión preventiva en el marco de esta causa desde el 2 de enero, por el delito de "homicidio doblemente agravado por la relación de pareja y por el uso de arma de fuego", el cual prevé una pena de prisión perpetua en caso de recaer condena.

En un fallo del 16 de marzo, el juez Figueroa dispuso que siga detenida hasta el 1 de mayo, y en esa ocasión, se tendrá que resolver si la medida es nuevamente prorrogada.

El crimen fue cometido el 29 de diciembre cerca de las 5.30 en Gualeguaychú, cuando hallaron a Pastorizzo malherido en la calle con un tiro en la espalda y otro en el pecho junto a su moto y dos cascos.

El joven murió poco después y si bien Galarza primero declaró como testigo y dijo que había visto por última vez a su ex novio la noche anterior, luego se sumaron pruebas que derivaron en que la chica terminara presentándose a la Justicia y confesara el crimen.

Sin embargo, el 16 de enero, la acusada pidió ampliar su indagatoria y aportó una nueva versión de los hechos en la que aseguró que los disparos que efectuó contra la víctima fueron "accidentales".

Intentó explicar que en la primera declaración como imputada mintió porque temió que lo culparan a su padre, un policía que era el responsable de la pistola calibre 9 milímetros reglamentaria que se convirtió en el arma homicida.