La viuda de Aroldo Domínguez y el amante de la mujer quedaron detenidos por el homicidio ocurrido en febrero de este año. Aún no encuentran el arma.

La hipótesis más fuerte es que el ajero fue atacado en su casa y arrojado vivo al canal

Por UNO
Los investigadores hallaron pistas que podrían develar cómo se tramó y ejecutó el homicidio del empresario del ajo Aroldo Domínguez, quien fue asesinado a golpes y arrojado en un canal de riego de Gutiérrez, Maipú, en febrero de 2011. Ahora la principal hipótesis se aferra a que el hombre fue atacado en su propia casa y arrojado vivo al canal de riego en el que fue encontrado.

En conferencia de prensa, el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, dio detalles de la detención de la viuda de Domínguez, Adriana Geroli (38) y su amante, Adrián Herrera (41), tras un operativo en Maipú. Son los principales sospechosos del crimen, al parecer para quedarse con el dinero de la víctima. Se presume que la relación entre ambos era de larga data: unos 15 años.

Los investigadores sospechan que los homicidas golpearon fuertemente en la cabeza a Domínguez (su cráneo tenía fractura expuesta), lo cargaron a la camioneta que luego incendiaron, y lo lanzaron a las aguas del canal. En este momento al hombre le habría dado un infarto.

En los allanamientos que la policía realizó hoy en España al 1.600 de Gutiérrez, Maipú y en la manzana D casa 23 del barrio Maitén, de la misma zona, encontraron elementos esclarecedores, aunque no el arma, que sigue siendo un misterio.

El primer domicilio era el del matrimonio Domínguez. De allí secuestraron el colchón de dos plazas donde dormía la pareja, las sábanas y una cortina.

En los lienzos no hallaron nada pero en el colchón había manchas de sangre que servirán para el reconocimiento del ADN.

Uno de los posibles derroteros de esta macabra historia, según fuentes de la investigación, habría sido que la noche del asesinato la víctima regresaba de una fiesta sin acompañantes y que, al llegar a su casa, fue sorprendida por su mujer y el amante.

 

Producción periodística: Soledad Segade

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