Policiales Lunes, 1 de febrero de 2016

La conexión entre dos asesinatos que puede destrabar una investigación

Si bien las autoridades no logran identificar al asesino de Gustavo Núñez (35), un dato en otro expediente orientó la pesquisa.

En medio de la incertidumbre investigativa por el asesinato de Gustavo Raúl Núñez (35), quien fue acribillado a mediados de enero en el barrio La Gloria, un dato que surgió en otro expediente despertó la atención de las autoridades.

Desde que el Pelado, tal como lo apodaban en su entorno, fue ultimado en ese conocido barrio de Godoy Cruz, los sabuesos policiales no han podido determinar con certeza el motivo del ataque y mucho menos la identidad de los autores.

Si bien Núñez tenía antecedentes por robos, hurtos y abuso de armas, en los últimos años no tenía registros de malos comportamientos. Es por esto que la hipótesis sobre una venganza comenzó a disiparse.

De todas formas, los detectives están seguros de que el autor del homicidio fue directamente a matarlo: a la víctima fatal no le faltaban elementos personales y en la escena se levantaron media docena de casquillos de una pistola 9 milímetros.

Cuando el expediente se transformaba en un pantano para los pesquisas, surgió un dato en otra causa que llamó la atención. Se trata del homicidio de Damián Pereyra, un joven de 30 años que fue baleado el 4 de diciembre en esa misma barriada y murió un día después.

En este hecho, que hasta el momento tampoco se encuentra esclarecido, los investigadores sostienen que a la víctima la asesinaron tres personas cuando se dirigió hasta la manzana K del complejo residencial para comprar estupefacientes.

Tras la muerte de Núñez, los sabuesos policiales entrevistaron a la pareja de Pereyra y brindó un dato que sirve como punta para el hilo investigativo. La mujer manifestó que su esposo fallecido y el Pelado Núñez se disputaban la zona para vender drogas. Incluso aseguró que fue este último uno de los autores del homicidio de Pereyra.

Sin embargo, este testimonio no fue declarado formalmente en el expediente del fiscal Lauro Monticone que investiga el asesinato de Núñez. De todas formas, los pesquisas policiales ahora tienen un dato que podría orientar la investigación hacia una venganza por la muerte de Pereyra.

En las fojas de la causa no han declarado ni siquiera los familiares de la víctima fatal. "Prácticamente lo único que tenemos es el procedimiento policial. Vamos a la casa de los familiares y se niegan a declarar", detalló una fuente ligada al caso.

Sin mayores detalles

En las últimas horas del miércoles 13 de enero, Gustavo Núñez Carmona fue baleado en la manzana L del barrio La Gloria. El hombre recibió heridas de arma de fuego en la cabeza y en varias partes del cuerpo. Un móvil policial llegó al lugar y traslado a la víctima hasta el Hospital Central, donde llegó sin vida. Por el hecho no hay testigos presenciales que hayan aportado su declaración en la causa.

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