Daniel Sandro Gómez, quien mató a su ex pareja y luego se suicidó, había estado preso y temía volver a prisión.

La compleja relación entre la pareja muerta en San Martín que derivó en otro femicidio en Mendoza

Por UNO

La pareja que murió este domingo a la madrugada, después de que el hombre le disparara en la cabeza a la mujer y luego se suicidara, tenía una relación muy compleja desde hace largo tiempo.

Nélida Rosa González Azcurra (35) y Daniel Sandro Gómez Ramírez (41) ya se habían separado antes, ella lo había denunciado por violencia de género y después de un tiempo habían vuelto a convivir.

El hombre había estado preso durante un año y medio cumpliendo una condena por tres causas acumuladas y temía que las nuevas denuncias de Nélida lo llevaran a prisión nuevamente ya que, además del encierro, estaba amenazado de muerte dentro de la cárcel.

El sábado a la tarde Nélida González denunció por violencia de género a su ex pareja Daniel Gómez. Unas horas después, a la 1.30 de la madrugada del domingo, se subió a su auto y fue a ver a su ex marido a la casa en donde se domiciliaba provisoriamente, en Vior y Bourel del distrito sanmartiniano de Alto Verde.

Gómez salió a la calle y, parado junto a la puerta del conductor, se puso a discutir con Nélida, que se quedó sentada detrás del volante. En un momento Gómez sacó una pistola, le disparó a la mujer en la cabeza y luego se disparó él. Ambos murieron en el acto.

Pero antes de esta secuencia ocurrieron muchas cosas en la vida de ambos.

Historia violenta

La pareja tuvo dos etapas de convivencia y se domiciliaba en la casa 1 de la manzana 1 del barrio Judicial. La primera etapa fue también conflictiva y violenta, tanto que Nélida denunció a Daniel y la Justicia ordenó ya en ese tiempo la exclusión del hogar y la prohibición de acercamiento.

Después la vida de Daniel Sandro Gómez (en el ambiente policial se lo conoce por su segundo nombre) sufrió un cambió más drástico aún: fue juzgado y condenado por tres causas acumuladas. Una estuvo calificada como encubrimiento, la otra como abuso sexual simple y la tercera tuvo relación con la venta de autopartes de vehículos robados.

Estuvo un año y medio preso y en la cárcel se hizo de varios enemigos por motivos que ayer nadie se atrevió a contar. Finalmente pudo acceder al beneficio de la libertad condicional y regresó a San Martín.

Al poco tiempo Nélida y Daniel decidieron volver a unirse y a convivir. A pesar de esto y por razones formales, para la Justicia la exclusión del hogar y la prohibición de acercamiento continuaban en pie, ya que permanecen en vigencia indefinidamente salvo que sean revocadas por un nuevo dictamen judicial. Sin embargo ninguno de los dos gestionó que caducaran esas restricciones.

La pareja volvió a tener situaciones de violencia entre fines de abril y principios de mayo y Nélida volvió a denunciar a Daniel. Este, sabiendo que estaba vulnerando las prohibiciones dictadas tiempo antes, pero que además cualquier desobediencia o denuncia implicaba que cayera el beneficio de la libertad condicional y volviera instantáneamente a la cárcel, hizo que el hombre intentara no tener más conflictos. Gómez tenía mucho temor de regresar a prisión, ya que allí estaba amenazado de muerte.

Complejos

Para la Justicia todavía no está totalmente claro por qué Nélida fue a buscar a Daniel la madrugada del domingo, cuando pocas horas antes lo había denunciado por tercera vez en menos de un mes.

"Tenían una relación muy compleja, podría calificarse de enfermiza. Posiblemente haya habido entre ellos un juego de amenazas y extorciones mutuo", estimaba ayer una fuente cercana al caso.

Más allá de esto, para la Justicia está claro que no hay más personas involucradas en el hecho y sólo podrán incorporarse algunas declaraciones que puedan explicar con mayor claridad la secuencia y los motivos del caso.