Una mujer de 62 años que se presentaba como una bruja especializada en resolver problemas mediante rituales fue imputada en Mar del Plata por una millonaria estafa. La acusada habría obtenido alrededor de 26 mil dólares, unos $15 millones, joyas de valor y diversos electrodomésticos de una empresaria del sector gastronómico.
La bruja que estafó con 26 mil dólares por "trabajos espirituales" a una empresaria
La empresaria atravesaba dificultades familiares y, por sugerencia de una conocida, acudió a esta bruja que la estafó al ofrecer soluciones a través de prácticas esotéricas

La bruja detenida en la causa de estafa.
La estafa, que se extendió durante varios meses, combinaba supuestos “trabajos espirituales” con fuertes presiones emocionales que terminaron afectando seriamente la estabilidad económica de la víctima.
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El contacto se produjo en diciembre del año pasado. La empresaria atravesaba dificultades familiares y, por sugerencia de una conocida, acudió a esta bruja que ofrecía soluciones a través de prácticas esotéricas.
El modus operandi de la estafa
En la primera reunión, la supuesta bruja logró generar confianza rápidamente y diagnosticó que un familiar de la denunciante estaba bajo los efectos de un maleficio. A partir de allí, comenzó a solicitar sumas de dinero para adquirir elementos necesarios para los rituales, con pedidos que aumentaban progresivamente de monto y urgencia.
La empresaria entregó primero sus ahorros personales, cerca de 14 mil dólares y $2 millones. Cuando esos recursos se agotaron, recurrió a préstamos de familiares y personas de su entorno laboral para continuar satisfaciendo las exigencias.
Entre los bienes obtenidos mediante la estafa figuran un televisor de 55 pulgadas, un lavarropas, un equipo de audio, un teléfono celular y una consola de videojuegos PlayStation 5. Además, la empresaria fue obligada a contraer un préstamo adicional y a entregar joyas de su propiedad.
La situación salió a la luz cuando una de las hijas de la víctima notó que su madre solicitaba dinero prestado de manera inusual, algo que no se correspondía con la realidad económica del negocio familiar. Tras insistir y confrontarla, logró que la empresaria revelara lo sucedido y decidiera radicar la denuncia formal. Este paso permitió iniciar una investigación que reveló el alcance de la maniobra.
El fiscal reunió un sólido conjunto de pruebas que incluyó mensajes de audio y texto, movimientos bancarios, consumos con tarjetas, comprobantes de transferencias, registros de billeteras virtuales y testimonios de quienes prestaron dinero. Con estos elementos, se solicitó un allanamiento donde funcionaba el lugar de consultas de la bruja. Dos mujeres que atendían en el domicilio quedaron involucradas en la causa por estafa.