Policiales Jueves, 9 de agosto de 2018

La banda especialista en el cuento del tío que tiene a maltraer a los investigadores

No saben si es un solo grupo de delincuentes o diferentes organizaciones.

Muchas son las denuncias que preocupan a los investigadores sobre las estafas o cuento del tío que se denuncian prácticamente a diario. Por ahora, nadie pudo encontrar ni un rastro de estos hábiles delincuentes y desconocen si es una o más bandas.

Los engaños más comunes son que los dólares pierden su valor y hay que cambiarlos, que Anses informó que van a emitir billetes de 100 pesos nuevos, o que se ganó un premio, pero debe hacer un depósito de dinero para cobrarlo.

Para los investigadores, generalmente estos estafadores prueban hasta que alguien cae. Las víctimas son mayores o ancianos que reciben el llamado de un extraño, pero les hacen creer que es un amigo de un familiar directo o el mismísimo hijo o sobrino para crear confianza.

Luego, las mismas víctimas cuando hacen la denuncia dicen que sin darse cuenta ellos mismos aportaron datos como nombres mientras mantuvieron la comunicación con los ladrones.

Con este modus operandi, los pesquisas no tienen forma de rastrear a los estafadores, por lo que se hace muy difícil capturar a uno de ellos.

Pero el caso de la tía de Mario Adaro sorprendió a los sabuesos por la cantidad de información que tenían los delincuentes sobre la mujer, sus movimientos y sus vínculos. Aseguraron que no es común que una estafa de este tipo sea de esta manera, con otra logística a la habitual.

A pesar de esto, no pueden determinar si es una banda delictiva diferente, o si se trata de los mismos ladrones que esta vez consiguieron datos concretos de la víctima para cometer el robo.

Algunos deslizan la posibilidad que se trate de gitanos, pero no hay una línea investigativa fuerte en este sentido.

RecomendacionesNo hablar de dinero por teléfono, estar atentos a los llamados de algún supuesto familiar que indique que hay que cambiar billetes, cortar la comunicación y llamar a la persona mencionada para verificar que sea quien llamó.

Hablar con los mayores que guardan dinero en su casa y explicarles este tipo de delitos para que no sean víctimas. También tener algún código familiar o palabra clave para saber si habla con la persona correcta.

Tener en cuenta que nadie regala nada y que es sospechoso un llamado donde pidan datos.

El problema de estos delitos es que mutan, y cuando la gente ya conoce el engaño de los dólares, de Anses o de un supuesto premio, los delincuentes irán con otra excusa para lograr su objetivo.

Dejanos tu comentario