Los investigadores aseguraron que son varias las hipótesis de la muerte del efectivo de la Policía Vial de Maipú que apareció sin vida en un descampado.

La bala que mató al policía de Maipú entró por el paladar pero no se descarta un homicidio

Por UNO

Un día después del hallazgo del cuerpo del policía Juan

Francisco Pereyra en un baldío de Maipú, los investigadores aún no descartan la hipótesis que

haya sido un homicidio y no suicidio.

El jefe de investigaciones, Alejandro Delgado, informó que el Cuerpo Médico Forense determinó

que la bala que mató al efectivo y que ingresó por el paladar y salió por el cráneo.

"No está cerrada la causa como suicidio porque hay que incorporar una gran cantidad de

pruebas, más testimonios, falta terminar la tarea de inteligencia que está haciendo la policía.

Hasta no tener todo esto y sostener la teoría del suicidio no se va a expedir el fiscal especial

Daniel Carniello ni nosotros", dijo en conferencia de prensa.

Agregó que "el arma podría haber sido sustraída debido a que el cadáver estuvo casi 8 horas

en la intemperie, tenía elementos de valor, billetera, documento, celular, pero no podemos

descartar que haya sido otra la intención de la maniobra y en vez del robo del arma, quién efectuó

el disparo se la llevó. Eso no está descartado".

Por el momento no se informó si la víctima tenía problemas personales o profesionales con

alguien pero algunas fuentes de la investigación indicaron que tendría algunos inconvenientes

económicos.

Además, su cuerpo, que fue encontrado cerca de las 18 en un descampado de Luzuriaga, en calle

9 de Julio y las vías, no tenía signos de violencia, no tenía la ropa rota, ni había indicios que

el hombre se haya defendido de algún ataque.

Aún falta que el fiscal Carniello tome declaraciones a familiares, conocidos y personas que

estuvieron cerca del lugar donde se encontró a Pereyra.