Por Soledad [email protected]
La abuela materna de Rosario Amitrano declaró en el juicio por la muerte de su nieta y le gritó la frase en la cara. También declaró un médico forense que realizó la autopsia a la nena de 1 año, que murió en noviembre de 1999.
Juicio a Amitrano: "Sos un maldito asesino"
La mujer relató que su hija la llamó la noche que internaron a Rosario: “Me dijo que se había descompuesto, que estaba como desmayada, que no sabía que le pasaba y que la había llevado al Hospital Notti pese a la negativa de Alejandro de llevarla”.
Ese mismo día, el 23 de noviembre de 1999, al mediodía, Cecilia Cousau y Alejandro Amitrano llevaron a Rosario al Policlínico de Cuyo, donde le diagnosticaron abdomen agudo y el médico les dijo que la llevaran de inmediato al Notti, el hospital de niños de mayor complejidad en la provincia.
“Mi hija ese día no quería ir a trabajar. Él le decía que no hacía falta, que la iban a bañar y se iba a componer”, relató Villarino.
“Esa noche la internaron y al otro día a la mañana la operaron. El médico bajó, dijo que era un estallido de los intestinos que se debía a un trauma. Cuando les pregunté a los padres sobre eso, no supieron qué contestarme”, agregó.
Esto fue uno de los motivos que llevó a la mujer a hablar con médicos del Grupo de Alto Riesgo (GAR), debido a que se había empezado a hablar de posibles maltratos. Dos días antes que Rosario muriera, Amitrano se fue y no regresó nunca más.
“Él y su familia no fueron al velorio y no saben dónde está enterrada Rosarito”, señaló.
Por su parte, el médico forense que examinó el cuerpo de la nena, señaló que encontró fracturas de costillas que habían cicatrizado por sí solas hacía tiempo. A pesar que no había signos de violencia internos, los detalles internos indicaron algo para el profesional.
“Un estallido intestinal en un menor puede ser por una caída pero con muchísimas condiciones como que debe caer boca abajo, tendría heridas en la cara, tuvo que haber caído sobre un elemento romo. Este tipo de cosas ocurren por una acción traumática directa como un puño, un pie, un palo un codo”, explicó minuciosamente el doctor Olivares ante el tribunal.
Además resaltó que la nena no tenía ninguna patología orgánica que pudiera haber provocado un estallido de intestinos.




