La semana que viene, el ex barrabrava de Godoy Cruz se volverá a sentar en un banquillo de acusados. Las pruebas en su contra.

Investigación express: el Rengo Aguilera será enjuiciado por violencia de género

Por UNO

Está cerca de cumplirse un mes de la última detención de Daniel Rengo Aguilera y ya la semana que viene se definirá si seguirá tras las rejas. En una rápida investigación, la Justicia decidirá en un juicio oral si es el ex barrabrava de Godoy Cruz es culpable de lesionar y amenazar a su expareja.

En la mañana de este martes se realizó la audiencia de acusación, donde la fiscal de Violencia de Género Mónica Fernández Poblet solicitó la realización del debate oral y la ratificación de la prisión preventiva hasta que se defina el futuro de Aguilera en esa instancia.

La Justicia confirmó la etapa de investigación de la magistrada y ahora el Rengo se sentará, una vez más, en un banquillo de acusados. La fecha pactada es el próximo 3 de mayo, cuando Aguilera responderá por la imputación de lesiones leves agravadas por ser la víctima su expareja y por mediar violencia de género, y amenazas simples.

Estos delitos prevén una pena de 6 meses a 4 años, aunque Aguilera tiene una condena anterior a dos años y medio de prisión ya cumplidos por un abuso de armas de fuego. Como todavía no pasan cuatro años de esa pena y no estuvo tras las rejas en su totalidad, ahora puede ser unificada a este último veredicto en caso que sea encontrado culpable.

De esta forma el panorama para el ex barrabrava es oscuro y lo más probable es que quede algunos años alojado en la penitenciaría local, aunque la palabra final la tendrá la juez correccional Dolores Ramón.

Rápida pesquisa

La investigación primaria se inició el 30 de marzo pasado y a menos de un mes, la fiscal Fernández Poblet logró reunir varias pruebas contra el Rengo. Primero y principal, el testimonio de la víctima, ex pareja y madre de dos hijos del acusado, quien aseguró que fue amenazada por mensajes de Whatsapp y luego el sindicado la atacó a golpes de puño en su casa.

La declaración está avalada por un testigo ocular: un guardia del barrio privado Los Aromos, ubicado en Carrodilla, quien manifestó haber visto a la víctima salir corriendo y pedir auxilio en la calle del complejo residencial.

La fiscal también obtuvo constancia de los mensajes amenazantes de Whatsapp que Aguilera le envió a la víctima y un desgrabado del teléfono celular del imputado.

En cuento a las pruebas de carácter científico, forman el expediente una constatación de las lesiones por parte del Cuerpo Médico Forense y un acta de la Oficina Fiscal 15 donde se veían a simple vista las heridas que la mujer presentaba cuando realizó la denuncia.

Por último, un informe psicológico del Equipo de Profesionales Interdisciplinario (EPI) indicó que existe un alto riesgo de que la mujer sea violentada nuevamente por el acusado.