El hecho ocurrió en la empresa metálica y de cristales de Juan Carlos Racconto, en Dorrego. Dos jóvenes armados quisieron robar, pero los hijos del empresario lo impidieron. La familia del funcionario ya ha sido blanco de varios delitos.

Intentaron asaltar a un tío del vice Cristian Racconto por tercera vez

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

La familia del vicegobernador de la provincia Cristian Racconto parece no tener tregua ni con los robos ni con los asaltos que los tiene a maltraer, ya que se repiten a intervalos no muy prolongados entre uno y otros.

En este caso y por tercera vez le tocó el turno a uno de sus tios Juan Carlos Racconto, de 63 años, quien este se encontraba junto a dos hijos, Diego y Juan Carlos (23) en la empresa de carpinterìa de aluminio y cristales Argenglass, ubicada en Dorrego Guaymalllén. 

De acuerdo a lo relatado a UNO por Diego, eran entre las 6.30 y 7 de la mañana cuando al local ubicado en Remedios de Escalada 3417, se encontraba el propietario cuando de repente ingresaron dos sujetos uno mayor de edad y el otro menor, que llevanan consigo una mochila.

El más grande se mostró interesado en pedir un presupuesto para hacer una ventana de una determinada manera. El hombre le respondió que era imposible hacer lo que él pedìa y entonces en ese momento el delincuente sacó de la mochila un arma con la cual encañonó a Racconto, diciéndole: ”Quedate quieto y dame la plata porque si no te mato....tranquilo”. Luego al sentir voces provenientes de otra oficina, que está en diagonal (era Diego el que hablaba), se acerecó con el arma y también lo encañonó. 

En tanto, el otro delincuente le había sacado la noteboock al propietario pero este no se amilanó y se la arrebatò de las manos. Esto debe haberlo no sólo sorprendido sino también asustado a tal punto que decidió a dejar sólo a su cómplice o sea el que estaba armado y escapó corriendo. 

Mientras tanto el otro delincuente que quedó adentro, al ver que sus planes se le estaban frustrando también optò por guardar el arma e irse porque vio que el peligro de caer a manos de la policía o bien ser reducido por las vìctimas era inminente.

“Yo salí detrás de él- contó Diego- y vi como el que había escapado a pie se cayo dentro de la acequia mientras que el que estaba armado escapó en una moto.Me coloqué detrás de un auto y le grité pero el aceleró y escapó. Creo que tenía entere 25 y 30 años mientras que el otro era un menor”.

Luego recordó que esta no es la primera vez que nos asaltan sino la tercera. “En la anterior que fue aproximadamente hace un año robaron $ 3.500 si mal no recuerdo y me golpearon mucho. Date cuenta que no se puede vivir de esta manera”.

“Al asalto que sufrimos nosotros -agregó- tenés que tener en cuenta todos los que ha padecido la familia de la esposa de Cristian que si mal no recuerdo fueron tres o cuatro, entre robos y asaltos. En esta ocasión no tuvieron suerte pero podìa haber sucedido cualquier cosa”, concluyó.