Ambos efectivos estaban en una práctica de tiro. Creen que hubo irregularidades en las medidas de precaución.

Iniciaron un sumario contra el policía que baleó a otro en Godoy Cruz

Por UNO

Se inició una investigación administrativa que tiene como foco a dos policías que protagonizaron un extraño suceso en Godoy Cruz el domingo pasado. Uno de ellos baleó a su compañero y ahora serán las autoridades quienes determinen si deben ser sancionados.

Todos los procedimientos e informes preventivos sobre el hecho están siendo recibidos por la Inspección General de Seguridad (IGS), el organismo que se encarga de realizar las investigaciones administrativas contra personal policial y penitenciario.

En las últimas horas se iniciaron los sumarios administrativos que tratarán de determinar si los efectivos que presentan servicio en la Dirección de Investigaciones tuvieron alguna irregularidad y, en caso de que se confirme, qué tipo de sanción deben recibir.

Fuentes ligadas al caso adelantaron que todo indica que se trató de un accidente y no un ataque premeditado, por lo que en el peor de los casos para los policías recibirán algunos días de suspensión.

El manto de sospechas se ciñe sobre las precauciones de seguridad que deben tomar los efectivos policiales cuando van a realizar una práctica de disparo. En primer término, deben notificar a un instructor para que supervise las tareas, lo cual no está acreditado si lo hicieron en este caso.

En segundo término, se toma una serie de medidas para manipular las armas de fuego como por ejemplo la "práctica en seco", es decir, gatillar con el arma sin municiones. También se debe gritar una orden para percutir y nadie puede atravesarse en la línea de fuego.

Otra de las precauciones que, a prima facie, los efectivos no cumplieron fue la utilización de chaleco antibalas.

Todo esto será investigado por las autoridades con la ayuda de testimonios y los peritajes que se realizarán en el lugar para determinar si hubo irregularidades.

Fuentes ligadas al caso fueron contundentes al afirmar que si se cumplen las medidas de seguridad es imposible que una persona, tanto policía como un tercero, resulte herido en una práctica cotidiana de tiro.

Desde la cúpula del Ministerio de Seguridad confirmaron que estarán sujetos a lo que determine la investigación de la IGS.

Fuera de peligro

Al menos dos efectivos se dirigieron en el mediodía del domingo a la ripiera Macola, ubicada en las inmediaciones del barrio La Estanzuela, donde los uniformados acostumbran a cumplimentar horas de práctica de tiro.

Todo salió mal ya que uno de ellos accionó su arma reglamentaria y terminó baleando en la espalda a su compañero, quien terminó internado en el Hospital del Carmen. Afortunadamente, el uniformado se encuentra fuera de peligro.

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