Por Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar
Las declaraciones de tres cuidacoches y los familiares maternos de la menor asesinada complicaron a los acusados. El padrastro, principal sospechoso del crimen, tiene un frondoso prontuario y estuvo encarcelado más de 6 años.
Imputarán hoy a los padres de Luciana por homicidio

El trámite será rápido: una vez que sean notificados de la acusación formal, la fiscal de Instrucción de Capital, Daniela Chaler enviará a Jorge Orellano y Rita Rodríguez a la cárcel. Eso ocurrirá hoy, cuando la fiscalía tenga el informe de la necropsia y otras pruebas en mano.
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El padrastro y la mamá de Luciana Rodríguez, la niña de tres años asesinada a golpes y que el martes a la noche fue dejada sin vida en una clínica céntrica de Ciudad, serán acusados de delitos que prevén la pena máxima de cadena perpetua en caso de ser condenados en un futuro.
La acusaciónA Orellano lo imputarán por homicidio agravado por la alevosía.
Este figura se aplica cuando las víctimas son asesinadas en estado de indefensión, ya sea mientras están atadas, inmovilizadas o dormidas, entre otras variantes.
En este caso puntual, la fiscalía considera que con sus 3 años la pequeña Luciana Rodríguez no tenía chances de defenderse, correr por su vida o escapar, por lo que califica el agravante de la alevosía.
A Rita Evelyn Rodríguez, la mamá de la nena, la acusarán de homicidio agravado por el vínculo, figura que se usa para los asesinatos contra ascendientes o descendientes directos: abuelos, padres, hijos, nietos.
¿Culpable o inocente?Aunque quedará imputada y presa, está por verse si la mamá de Luciana será, durante el proceso judicial, finalmente considerada responsable del crimen de su hija.
Es que la mujer no estaba en el edificio usurpado de calle Entre Ríos 358 de Ciudad, en el que vivía con su pareja y sus tres hijas, la noche en que la chiquita fue presuntamente golpeada de forma brutal por su padrastro, Jorge Orellano, paliza que le causó la muerte.
La madre estaba en la calle al momento del homicidio y llegó a su domicilio después de que Orellano fuera detenido y cuando ya había intentado deshacerse del cuerpo de la menor, abandonándolo en una clínica a un par de cuadras.
Los detectives dieron cuenta de que Evelyn no estaba con sus hijos porque estaba tratando de sobrevivir ejerciendo la prostitución.
Sin embargo, para la fiscalía ella es, en principio, responsable del homicidio “por comisión de omisión”.
Es decir, sería pasible de ser culpable por no haber hecho nada para evitar el desenlace final sabiendo que ese riesgo existía.
Una fuente de la fiscalía explicó que la omisión se imputa a “quien estando obligado al cuidado de sus hijos permite que el otro haga, teniendo la obligación de evitarlo”.
En el caso de Belén Amitrano, la beba de un año muerta por maltrato infantil en 1999, su madre Graciela Cousau, fue acusada inicialmente de la misma forma, la omisión, a pesar de que no había estado presente cuando su hija era maltratada.
Pero la imputación no prosperó y fue cambiada por otra menos grave por la que tampoco fue condenada.
La Justicia no pudo probarle que conocía la situación y no la evitaba.
En cambio, en el caso de Yoryi Godoy, el niño de 6 años muerto a golpes por su padre en 1996, la omisión sí prosperó porque su madre, Graciela Camargo, fue condenada al quedar acreditado que siempre estaba en el hogar familiar y no había impedido los periódicos maltratos a los que su marido sometía a su hijo.
La autopsiaHoy la fiscalía conocerá el informe forense que le revelará los últimos minutos de vida de Luciana y cómo murió, aunque a simple vista ya quedó bastante claro.
El documento deberá confirmar si los golpes fueron provocados por una persona, si son todos productos del mismo ataque o de distintos momentos, si fueron a golpes de puño o con algún objeto, el tiempo de fallecida que llevaba la niña cuando su padrastro la dejó en la clínica ya sin vida, la causa de muerte, su estado alimentario y otros datos cruciales. Todo esto será fundamental para sostener la imputación.
A primera vista el cuerpo de Luciana tenía hematomas en el tórax, los brazos, las piernas y un golpe en la cabeza que daban cuenta de una paliza cruel y mortal.
►Lo dijeron en la fiscalía. El relato de dos cuidacoches que confirman que vieron a Orellano llevar a la menor fallecida a la clínica y luego regresar comprometieron más la situación del detenido. La familia materna denunció que la niña era golpeada.