De inmediato, la tía de la víctima comenzó a grabar la charla con la menor para mostrarle a su hermana lo que decía la nena. Fue así que le preguntó
"si hacían algún tipo de juegos", a lo que la nena respondió "jugamos al tobogán". Al interrogar sobre de qué se trataba este juego la criatura le dio a entender que "el tío se sentaba en una silla" con ella a upa y este la movía "de arriba para abajo".
Al enterarse de todo esto, Brenda fue corriendo hasta la casa de sus suegros, vivienda en la que también reside el presunto abusador, y contó todo lo sucedido. Para su sorpresa, la madre de su marido se tomó la cabeza y gritó: "Otra vez lo mismo no, por favor no lo denuncies".
Allí, la madre del acusado le reveló a Brenda que "Diego tuvo otra denuncia por abuso sexual contra una menor, también de la familia y esto pasó en Entre Ríos". Según indicó "en aquel entonces sus padres lo encubrieron".
En tanto, el suegro de Brenda después de escuchar su estremecedor relato, le dijo:"Yo te entiendo, pero yo también soy padre. Esto deberíamos resolverlo entre nosotros y no con la policía", lo que generó la furia de la madre de la nena abusada que en ese instante abandonó la propiedad.
Por su parte, el hermano del pederasta y padre de la nena abusada"está destrozado con la situación, no sabe ni que decir. Muy dolido está", sostuvo la mujer.
Según explicó, en los próximos días su hija comenzará a ver una psicóloga y que "mañana retoma el colegio", ya que "mi idea es que cuanto antes retome su vida normal". En cuanto a la situación con su agresor opina que "solo quiero que lo detengan de una vez, vive a dos cuadras de mi casa. Volver ahora del trabajo y pensar que está tan cerca de mi hija me aterra".
Fuente: Crónica