Este sábado después de las 14, J. C. G. de 49 años acudió con su esposa a la sede de la Subcomisaría 3ª para confesar que asesinó y enterró en el patio de una vivienda a su amigo Daniel Radolovich.
Una conversación con la víctima, con varios altibajos, comenzó a ponerse áspera. En el momento más acalorado, el confesor dijo que había tomado una cuchilla y le había asestado una profunda puñalada en el tórax a Radolovich. Después de asesinar a su amigo, había rematado su faena enterrándolo en el patio de la vivienda ubicada en Juan Díaz de Solís al 8000 en barrio Nueva Pompeya.
Se entregó
Los uniformados que escucharon con atención el relato del hombre, inmediatamente comunicaron la novedad a la Unidad Regional I, y se ordenó que efectivos de las agrupaciones de Orden Público y de Cuerpos fueran hasta la vivienda para constatar la entidad de la denuncia del hombre que se había presentado voluntariamente.
Horror
Cuando los vigilantes ingresaron a la vivienda, observaron tierra removida en el patio y descubrieron a una profundidad de 15 centímetros el cadáver de Daniel Radolovich de 66 años, que en los registros figura como transportista.
El médico forense constató que la muerte violenta había sido fue producida por una profunda puñalada en el pecho. Los pesquisas inmediatamente encintaron y protegieron la escena del crimen hasta la llegada de los peritos criminalísticos.
Final abierto
Después de las 16.30, en French al 3900, integrantes del Comando Radioeléctrico hallaron una camioneta Toyota modelo Hilux con chapa patente GHE 406 bordó sin tener las llaves colocadas y sin ninguna medida de seguridad.
Asimismo, la mujer de Radolovich se presentó y la reconoció como el vehículo que había sido propiedad de su marido. Ahora, tratan de determinar los investigadores, si el asesino luego de matar a su amigo y enterrarlo en el patio de la vivienda, habría escapado en la camioneta del mismo.
Los peritajes
Desde la jefatura UR I informaron a la Policía de Investigaciones, y se hizo lo propio con el fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación, Gonzalo Iglesias, que estuvo presente en el lugar del crimen, mientras los agentes de la Científica realizaban los peritajes criminalísticos en la escena. El fiscal Iglesias ordenó que una vez concluido los peritajes, el cadáver sea llevado a la morgue judicial para la realización de la autopsia.
