Unas fotografías encendieron la mecha de una investigación de abuso de menores contra policías. Un quinto uniformado se sumó a la lista de los sospechosos de protagonizar el hecho contra dos menores de edad en una dependencia ubicada en Maipú.

Las fotos y videos que se tomaron dentro de la subcomisaría Lorenz -ubicada en la triple frontera entre Maipú, Godoy Cruz y Luján de Cuyo- eran evidentes. Dos adolescentes de entre 14 y 16 años hacían poses sexuales con un grupo de hombres. Incluso las menores portaban armas de fuego. Si bien los hombres no eran fáciles de identificar sí se notaba que portaban un uniforme policial.

El escándalo saltó con las imágenes llegaron a manos de una de las madres de las chicas, quien radicó la denuncia. Así se dio origen a dos expedientes: uno administrativo y otro penal. El último de ellos está a cargo de la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo.

En esta causa se le tomó declaración informativa -paso intermedio entre ser testigo y acusado en una causa- a los policías. Para termina de dilucidar la situación será clave la declaración de las menores que se realizará en una cámara Gesell.

Si surge que hubo una agresión sexual física dentro de la subcomisaría Lorenz, la imputación contra los uniformados puede ser la de abuso sexual aprovechando por la inmadurez sexual de la víctima agravado por ser funcionarios policiales -de 6 a 10 años de cárcel-. Aunque también podría tratarse de un caso de grooming -ciberacoso- o corrupción de menores.

Con respecto al expediente administrativo, la Inspección General de Seguridad (IGS) sumarió a los cuatro efectivos, aunque en los últimos días se sumó un quinto sospechoso que quedó en la lupa de la investigación. Hasta el momento, no ha sido apartados de su cargo y siguen cumpliendo funciones, según trascendió.

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