Guadalupe Di Falco tenía cuatro añitos, era mendocina y la pareja que la cuidaba fue imputada ayer por homicidio doblemente agravado. La madre, de 21 años, la había abandonado hace varios

Hallaron en Jocolí a la mendocina madre de la nena violada y asesinada en San Luis

Por UNO

Débora Di Falco, de 21 años, madre de la pequeña Guadalupe, quien fue violaday asesinada por la pareja que la cuidaba en San Luis, fue encontrada este martes por la tarde en

Jocolí, en Lavalle, según informó

Radio Nihuil. La mujer bajó de un micro y efectivos policiales la reconocieron y

la llevaron a la Oficina Fiscal N° 6.

Según trascendió, la chica estaba deambulando en la zona de Jocolí buscando la casa de su

madre hasta que se presentó en una dependencia policial para que la orientaran. Allí fue

identificada y quedó demorada por un pedido de averiguación de paradero realizada por su madre hace

2 meses.

Su progenitora le había dicho a los efectivos que su hija trabajaba como prostituta, pero no

sabía dónde. Además se supo que en el 2008 la mujer ya había hecho un pedido de paradero por su

hija y su nieta, conflicto que poco después se solucionó.

Ahora falta que el Segundo Juzgado de Instrucción de San Luis se expida con respecto a la

situación de Débora para ver si la requieren judicialmente en la causa o no. En caso de necesitarla

sería trasladada a la vecina provincia y sino recuperaría su libertad.

Por otra parte, el hombre y la mujer que tenían a cargo el cuidado de la pequeña Guadalupe

Rebecca Di Falco –nacida en Mendoza, de apenas 4 años, y brutalmente asesinada a golpes, ultrajada

y violada en reiteradas oportunidades en San Luis– fueron imputados por el juez de instrucción

puntano Jorge Sabaini Zapata por el delito de homicidio doblemente agravado por ensañamiento y

alevosía, que podría llevarlos a la cárcel de por vida.

El caso del asesinato de la pequeña Guadalupe ocupó las principales portadas de los medios

nacionales por el ensañamiento que tuvo para con ella la pareja que tenía la responsabilidad de

cuidarla por encargo de la madre, Catalina Débora Di Falco (21), quien está desaparecida desde hace

cuatro meses.

En cambio, la chiquita fue brutalmente golpeada, ultrajada, violada y quemada con cigarrillos

cuando apenas despuntaba a la vida, sin que hacia ella hubiera existido un mínimo signo de piedad.

A tal punto provocó indignación el crimen de la pequeña, descubierto el domingo 15, que unas

2.500 personas marcharon en San Luis para reclamar justicia, mientras que otra marcha a tal fin se

realizará en Mendoza el próximo sábado a las 18. La concentración se hará en la plaza

Independencia, de Ciudad.

La historia de la pequeña, que hace recordar a la de Valeria Henrique, la chiquita asesinada

a golpes en Tunuyán y por cuya muerte fue "decapitado" todo el juzgado de Menores de esa

jurisdicción, comenzando por su titular, Carlos Bajouth, quien fue destituido mediante el Jury de

Enjuiciamiento. Ella también estaba en un hogar (en este caso, destinado por el juzgado) no

obstante haber oposiciones al respecto porque la nena era golpeada reiteradamente antes terminar

muerta. La pareja asesina descuenta hoy una pena de prisión perpetua impuesta por la Primera Cámara

del Crimen.

Salvando las distancias, Guadalupe fue dejada al cuidado de Miguel Ángel Riquelme (45) y su

pareja, Dora Videla (31) –padres de seis niños–, por la madre de la víctima, de quien nada se sabe

desde hace cuatro meses. La mujer además es madre de otra pequeña de un año y medio que el hombre

le confió a un empresario porque él no la podía mantener. La Justicia puntana decidió que la bebé

siguiera al cuidado de esos padres tutelares.

Imputaron a la pareja

El juez del Segundo Juzgado de Instrucción de San Luis, Jorge Sabaini Zapata, imputó a Miguel

Ángel Riquelme y su mujer, Dora Videla, por el delito de "homicidio doblemente agravado por

ensañamiento y alevosía". Por la grave acusación, en el supuesto caso de que fueran condenados,

recibirían la pena de prisión perpetua.

Con respecto a la madre de la menor, es buscada intensamente por la policía y no se descarta

que también pueda caberle alguna imputación.

El abogado de ambos acusados, Carlos Zalazar, hizo uso de los ocho días que le posibilita el

Código de Procedimiento de San Luis para preparar la defensa de los acusados, los cuales vencieron

ayer.

El magistrado tiene otras 48 horas, que vencerían el viernes a la medianoche para decidir si

los manda al penal. Desde su arresto, ocurrido el domingo pasado, están detenidos en la comisaría.

Según trascendió, la pareja se abstuvo de declarar ante el juez.

Producción periodística: Caterina Gibilaro.