Raimundo Vilca iba ebrio cuando impactó y dio muerte a un motociclista. En 2004 volcó con un camión y fallecieron dos trabajadores rurales. En ambos casos se fugó y fue atrapado

Hace 10 años mató a dos personas en un accidente vial y este sábado a otra con su camioneta

Por UNO

Alejandro [email protected]

No debe de haber en el historial de la accidentología vial mendocina dos casos como el de Ramón Raimundo Vilca, un hombre de 38 años que ayer por la mañana embistió con su camioneta Toyota Hilux un ciclomotor, en la intersección de la ruta 40 y la 34, que lleva a Lavalle, causando la muerte en el lugar de un hombre de 40 años y dejando gravemente herido a su hijo de 16, que lucha por su vida en el Notti.

Vilca, según las actuaciones policiales, ni siquiera se bajó a auxiliar a las víctimas. Todo lo contrario, aceleró y huyó hacia la localidad Tres de Mayo, de Lavalle, donde finalmente la policía lo encontró y se lo llevó preso. Como si esto no fuera poco, también constataron que el hombre habría estado en un profundo estado de ebriedad.

La particularidad que lo hace casi único al peligroso conductor es que hace 10 años, en el 2004, también protagonizó un accidente vial de proporciones, en el que murieron dos trabajadores golondrinas y otros tres resultaron heridos.

En ese entonces Ramón Raimundo Vilca tenía 28 años y, como ayer, tras la tragedia que provocó eligió fugarse, aunque no pudo evitar después caer detenido.

De hecho, Diario UNO publicó aquel 26 de febrero de 2004 en su página 21 de esta misma sección la noticia con foto incluida que informó la tragedia con la precisión de que “el conductor está prófugo”.

Aquella nota señala que al mando de un Fiat Iveco y por calle Maza de Rodeo del Medio, Maipú, el conductor de un camión, “quien sería Raimundo Vilca” (precisa la nota), perdió el control por conducir a alta velocidad en la curva con calle Las Piedritas, saliendo de la banquina e impactando contra un álamo y volcando el acoplado.

En ese vuelco, los seis trabajadores golondrinas que iban en el acoplado salieron despedidos y dos de ellos, Benito Flores y Rafael Guzmán, murieron aplastados por la estructura del vehículo.

Cuando la policía detuvo ayer a Vilca y revisó sus antecedentes, el sistema de inmediato dio la novedad de aquella tragedia. Los uniformados no podía creer que lo hubiera hecho otra vez.

Muerto en el actoEn el accidente de ayer, en la ruta 40 sobre el ingreso a Lavalle, José Aníbal Barrionuevo, de 40 años, tuvo la desgracia de encontrarse con Ramón Raimundo Vilca al volante.

Nada pudo hacer con su moto Apia 150, que recibió el impacto, tan violento que el hombre murió sobre la ruta sin chances de resistir.

Su hijo de 16, en cambio, quedó tendido en el camino pero con vida, recibió ayuda y fue trasladado grave y con politraumatismos al hospital Notti.

Una jornada negraDoce horas antes la muerte vial andaba a sus anchas por los alrededores del Gran Mendoza.

En Maipú, Mario Villegas, un peatón de 70 años, fue atropellado por el conductor de un Renault 9 en ruta 60 y Pedro Molina cuando el hombre al volante se lo encontró en el medio de la calzada a la noche.

En Ugarteche, Luján, Libert Chinaut, de 25 años, perdió la vida a bordo de su bicicleta al ser atropellado en el interior de una finca.