Un geriátrico de Ezpeleta, en Quilmes, Buenos Aires, fue clausurado después de que se descubriera que funcionaba clandestinamente a partir de las denuncias por golpes, maltratos y ataduras a los ancianos.

El inmueble en el que operaba el geriátrico del terror no contaba con la habilitación correspondiente ni con las condiciones mínimas de resguardo edilicio. Además, los investigadores se toparon con que los ancianos que estaban allí internados se encontraban en "condiciones infrahumanas".

Entre el propietario y los empleados hay cinco implicados en el delito de abandono de persona.

En el expediente de la causa se encuentran detalles escabrosos de cómo se hallaban 14 adultos mayores que fueron rescatados.

Estaban alojados en "condiciones infrahumanas" con la "capacidad de alojamiento superpoblada y en hacinamiento", con dos habitaciones de pequeñas dimensiones con cuatro camas cada una de ellas, y un dormitorio improvisado en un garaje con seis camas, todas con colchones de goma espuma en mal estado de conservación.

Además, había malas condiciones de higiene y se constaró la presencia de alimentos en mal estado y medicamentos vencidos.

TREMENDAS IMÁGENES del "Geriátrico del horror"

Según destaca la denuncia, a los ancianos se les tapaba la nariz y la boca para obligarlos a tomar esos remedios. Una ex empleada del geriátrico reveló en las redes que además, se los maltrataba, golpeada y hasta maniataba.

Más imágenes del geriátrico del terror

Fuentes de la investigación informaron que el procedimiento fue dispuesto por la fiscal Mariana Curra Zamaniego, a cargo de la UFI 6 del Departamento Judicial de Quilmes, en el marco de denuncia por "abandono de persona" y abuso a los ancianos.

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Geriátrico del terror: los ataban y les daban comida vencida

Geriátrico del terror: los ataban y les daban comida vencida

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