Policiales Domingo, 15 de octubre de 2017

Gendarmería detuvo a uno de los choferes de la tragedia de San Rafael

El padre del conductor del micro que volcó en la Cuesta de los Terneros fue sorprendido manejando sin carnet y llevaba a 32 pasajeros en un colectivo sin papeles.

Este sábado, antes del mediodía, en el kilómetro 378 de la ruta nacional 34, altura de la cabina de peaje de la ciudad de Ceres, oficiales y suboficiales de la Gendarmería Nacional Argentina y de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que ejecutaban operativos de Prevención Activa, inspeccionaron un colectivo que viajaba desde la localidad bonaerenese de José C. Paz hacia la de Los Juríes en la provincia de Santiago del Estero, y en el que eran transportadas 32 personas, seis de ellas menores, todos integrantes de un equipo de fútbol bonaerense.

El chofer, llamado Jorge Pinelli, quiso coimear a un gendarme porque no tenía la documentación personal exigible, como carnet de conductor, ni el habilitante para el transporte de personas en territorio argentino.

El 26 de junio su hijo Damián Pinelli manejaba el colectivo de la empresa familiar, y pasó a dos camiones juntos en la ruta nacional 144, a unos 25 kilómetros al sur de la ciudad de San Rafael en la provincia de Mendoza, y fallecieron 14 pasajeros y el conductor.

"Tomá, tomá, para vos...."

Uno de los suboficiales de Gendarmería Nacional pidió al chofer que estacionara la unidad sobre la banquina con la finalidad de los chequeos de la documentación ordinaria y exigible en estos casos, y que consisten en las exigencias de los papeles personales de los conductores, las del vehículo propias para el tránsito en territorio argentino.

Pero entonces, el chofer descendió del colectivo con una hoja plástica transparente que contenía un billete de 500 pesos, e inmediatamente le dijo al cabo de Gendarmería Nacional Argentina, Walter Martinetti, "tomá, tomá, agarrá, es para vos y dejame pasar", e inmediatamente el cabo le preguntó al funcionario de la CNRT si había escuchado sobre el ofrecimiento, y entonces conformaron el acta de procedimiento en el que consta la situación descripta, es decir, "tentativa de cohecho" o de ofrecer coimas.

Pero en este caso la tentativa de soborno fue el disparador inmediato de la constatación de toda la documental exigible que el chofer del colectivo no poseía: para empezar no contaba con la habilitación obligatoria para el tránsito con transporte de personas que solo emite la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), tampoco tenía la cobertura de una póliza de seguros sobre las personas transportadas como la de los choferes, solo viajaba el conductor y no contaba con un segundo chofer, la que también es una exigencia de la (CNRT) para este tipo de transporte, por el modelo del colectivo secuestrado no tenía la oblea de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), y para rematar el cuadro el chofer no contaba con carnet de conductor nacional habilitante de las características exigibles para el transporte de personas como tampoco poseía libreta de trabajo; y la única documental que poseía para el tránsito dentro del territorio de la provincia de Buenos Aires, era falsificado.

Pero ante la suma de todas las irregularidades encontradas, y con la vida de 33 personas colgadas de un hilo de coser, -los 32 pasajeros y el conductor del colectivo- personal de Gendarmería y funcionarios de la CNRT dejaron el colectivo estacionado e hicieron bajar a todos y a cada uno de los pasajeros con su equipaje.

La confirmación más terrible

Entre la información requerida a la CNRT con sede en la ciudad de Rosario, surgió que este colectivo pertenece a la misma empresa que en fecha 25 de junio de 2017 tuvo un accidente en la ruta nacional 144 a unos 25 kilómetros al sur de la ciudad de San Rafael, en el que fallecieron 15 personas durante el siniestro. Ese día murió el chofer del colectivo, un hombre de 30 años, y sobrevivió su padre, que era el segundo chofer.

Pero, aunque que parezca mentira, quien conducía este colectivo es el padre del chofer de 30 años fallecido entonces, y sobre el que se acredita la mayor responsabilidad en el temerario sobrepaso de dos camiones que viajaban juntos uno delante del otro, y que esa maniobra fue la que produjo un choque con otro vehículo de frente.

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