Las cámaras fueron rotas pero no el servidor, que captó todo lo que había ocurrido en el interior. De esto se valió el fiscal Daniel Carniello para acusarlos.

Fueron imputados los dos custodios por el robo de $60.000 en OSEP

Por UNO

Por Catherina [email protected]

Desde un primer momento los investigadores del robo a la OSEP, de donde los delincuentes se alzaron con $60.000, sospecharon de que había entregadores. Pero tampoco se soslayó la hipótesis de que los delincuentes conocían a la perfección el terreno sobre el cual se estaban moviendo porque fueron hasta el taller, donde se apropiaron de herramientas –entre ellas una amoladora– que utilizaron para ingresar a la tesorería.

Tan desacertados no estaban desde el momento mismo en que el fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello resolvió imputar a dos custodios, Daniel Barroso (23) y Maximiliano Coria (24), por el delito de robo en banda en concurso real con daño agravado. Tampoco los golpes que presentaban convencieron a los pesquisas.

Dado que la pena por este delito va de 3 a 10 años, les permite a los acusados permanecer en libertad a la espera del juicio.

A pesar de que habían roto las cámaras de seguridad, el fiscal tuvo en su poder el servidor que recibe las imágenes y allí quedó en descubierto que ambos estaban en una situación comprometida que les valió finalmente la imputación.

Ahora falta apresar a los tres ladrones que se llevaron el dinero y que ya estarían identificados.

Fallaron en el objetivoEl robo, que podría haber sido mayor si lograban alzarse con una caja fuerte que dejaron tirada ante el peligro de ser descubiertos –contenía $ 300.000– no pudo concretarse ya que sus planes quedaron desbaratados.

En realidad todo hace suponer que ése era el botín elegido pero imponderables no tenidos en cuenta por los ladrones los hicieron fracasar en el intento de robarla.

Los tres maleantes llegaron a la sede central de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) en la calle José Vicente Zapata de Ciudad cerca de las 2 de la madrugada del miércoles. Allí estaban Coria y Barroso como custodios.

Según se conoció, los tres maleantes estaban armados y actuaron, extrañamente, a cara descubierta.

Tras provocar destrozos para hacerse de la caja fuerte que no pudieron llevar, dejaron tiradas allí las herramientas que utilizaron para sacarla ya que estaba empotrada.

También se encargaron de llevarse varios cheques, cuatro televisores LED, monitores de computadoras y herramientas.

Pero no conformes con esto, quemaron papeles y documentación, posiblemente para ocultar huellas dactilares. Las llamas se propagaron algunos metros y esto provocó daños que fueron considerados menores. La investigación de Carniello sigue a full esperando dar con los autores materiales del robo que, vale repetirlo, ya estarían identificados.