En 2010, el nombre de Julio César "Cara de goma" Navarro recorrió las redacciones junto al de Andrés "Pillín" Bracamonte cuando fueron deportados desde Sudáfrica junto a otros nueve barras que habían ido a presenciar el Mundial de fútbol. El gobierno argentino, a pedido de la Fifa, había remitido una lista con personas ligadas a incidentes en los clubes. Las autoridades sudafricanas ejercieron su derecho de admisión a poco de que arribaran a Johanesburgo y los deportaron. El incidente motivó un reclamo de los barras por daños y perjuicios contra Sudáfrica, la AFA y el Estado nacional que tramitaron el abogado local Carlos Varela y su colega Débora Hambo.




