La investigación del femicidio del viernes en la noche en Las Heras se profundiza, principalmente con un objetivo: poder dar con el autor material del crimen. El único acusado que tiene la causa es la pareja de la mujer ultimada. El sujeto está prófugo y es buscado por la policía. Más allá de las medidas para atrapar a Carlos David Maravilla (38), padre de los 8 hijos que tenía con Mariana Noemí Suárez (34), con el paso de las horas se van conociendo detalles que se incorporan al expediente. Uno de ellos, y que dejó a los investigadores sorprendidos, fue que uno de los hijos de la pareja presenció el crimen. Este chico fue quien se dirigió hasta la casa de su abuelo paterno, también ubicada en el barrio Democracia, donde asesinaron a la mujer, y le dijo al hombre: "El papá mató a la mamá". Entonces la persona mayor llamó al 911. La policía y las ambulancias que llegaron nada pudieron hacer, ya que la mujer había fallecido segundos después de ser baleada. El atacante ya no estaba en la escena. El hijo que vio toda la situación es uno de 8 que tuvo Suárez con Maravilla. Son todos menores, entre un año y 16 años, y no ha trascendido cuál fue de ellos. Todo lo que observó hasta el momento no fue plasmado en el expediente que instruye la fiscal Claudia Ríos, ya que por su edad no puede declarar salvo que lo haga en Cámara Gesell (recinto especial para que los menores den su testimonio), con previa autorización del OAL. Detalles del forenseAyer se conocieron los primeros informes que recibieron los pesquisas acerca de la autopsia que le realizaron a Suárez en el Cuerpo Médico Forense. De su cuerpo extrajeron una bala calibre 32, que fue la que le causó la muerte al ingresar por su abdomen. El disparo fue efectuado a unos 10 centímetros de distancia, por lo que se cree que entre ella y el hombre había un forcejeo cuando se disparó el arma. Tras la autopsia se descartó que Mariana estuviera embarazada, versión que había circulado minutos después del crimen. AntecedentesTanto víctima como victimario habían sido acusados de diferentes delitos, ocurridos hace algunos años. Carlos Maravilla tenía un paso por la Penitenciaría y antecedentes por hurto agravado en grado de tentativa, participación en un homicidio también en tentativa, resistencia y portación de armas. Mariana Suárez había sido señalada en un par de robos simples y en lesiones leves dolosas, por lo que estaba en el orden del día. No existían denuncias formales de violencia de género en la pareja, aunque los vecinos relataron que las agresiones físicas se daban frecuentemente. Maravilla no vivía en la precaria vivienda pero sí frecuentaba la zona regularmente.
El menor, que vive en la casa del barrio Democracia, observó cuando Mariana Suárez caía al piso tras un balazo. Le avisó a su abuelo que "el papá mató a la mamá"



