El ex policía Sebastián Montivero se suicidó tras matar a su pareja y colega Alejandra Yudica. Que estuviera alojado en un edificio del Estado definió el reclamo.

Femicida se mató en la cárcel de Mendoza y los padres cobrarán $638.000

Por UNO

Los padres del ex auxiliar de la policía Sebastián Montivero (32), quien se suicidó en la cárcel, donde estaba acusado del femicidio de su pareja -también policía-, Alejandra Yúdica (37), recibirán $319.000 cada uno, en concepto de indemnización.

Este monto deberá ser abonado por Mendoza a Miguel Ángel Montivero y a Elba Rosa de Montivero, habida cuenta de que su hijo se quitó la vida mientras estaba en un establecimiento del Estado.

El fallo lleva la firma de los integrantes de la 4ª Cámara de Apelaciones en lo Civil, integrada por los camaristas, María Silvina Ábalos, Claudio Ferrer y Claudio Leiva, y fue dictada el lunes.

En la primera instancia, la provincia de Mendoza había sido condenada por el 20° Juzgado Civil al pago de $194.000 a cada uno, pero este monto fue apelado por los representantes legales del matrimonio Montivero, que fueron a la 4ª Cámara. Esta aumentó considerablemente lo dictado por el Juzgado Civil.

Los padres de Montivero argumentaron en la demanda que su hijo los ayudaba económicamente.

Los magistrados de la 4ªCámara hicieron lugar al reclamo por "el rechazo del Juzgado del rubro daño material de los padres por la ayuda futura de hijo", ordenando que ellos reciban ahora $319.000 cada uno.

El asesinato de la mujer

El crimen de Alejandra Yudica -trabajaba en Inteligencia Criminal-sucedió el 16 de enero del 2013, en una vivienda de la calle Almafuerte al 700, de Godoy Cruz, donde vivía con Montivero. Este era auxiliar de la UMAR, Unidad Motorizada de Acción Rápida. Ese día, a las 23, el efectivo discutió y arremetió contra Yudica efectuándole un disparo mortal.

Ante las autoridades judiciales, lideradas en ese momento por el ex fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello, dijo que había sido accidental. Sin embargo, la investigación le jugó una mala pasada y sobre él recayó la responsabilidad del asesinato, razón por la cual fue imputado por Carniello del delito de femicidio, que tiene una condena de prisión perpetua. De inmediato, quedó alojado en el complejo carcelario San Felipe.

Dos meses después, el 28 de marzo se quitó la vida, ahorcándose dentro de la celda con una sábana que colgó de una barra donde los presos hacían ejercicios físicos.