Tres sujetos con mamelucos se hicieron pasar por empleados de Ecogás. Uno tomó del cuello a la mujer, de 82 años, y le exigió el dinero enviado por los hijos de ésta desde España.

Falsos operarios engañaron a anciana en Dorrego y le robaron $187.000

Por UNO

“Estoy aterrada. Me encerraron y me agarraron del cuello, como para ahorcarme, para que les diera la plata”, contó ayer una anciana de 82 años que fue engañada por tres falsos empleados de Ecogás que consiguieron entrar a su casa de Dorrego y de allí se fugaron con $187.000 que la mujer había ahorrado de lo que sus hijos le mandaban desde España.

El planificado robo ocurrió pasadas las 13 de ayer, en una casa de la calle Remedios de Escalada al 1900. A esa hora, un hombre que vestía mameluco golpeó la puerta de la vivienda de la octogenaria. “Me dijo que era empleado de Ecogás y que venía a controlar el medidor de gas. Salí para ver si era así y ahí vi que venía con dos más. Revisaron el gabinete unos minutos, pero me dijeron que algo estaban andando mal y que tenían que controlar los artefactos de adentro. Así que entramos todos. Nunca me imaginé que eran ladrones”, se lamentaba ayer la mujer, quien –todavía asustada– suplicó a este diario que no se diera a conocer su identidad para no alertar a sus hermanos ni a sus hijos, que viven en España.

Habiendo conseguido ingresar, los delincuentes habrían simulado revisar la cocina y el calefactor, pero en un determinado momento –quizás cuando confirmaron que la mujer se encontraba sola– abandonaron la actuación para develar su verdadero objetivo.

Uno de ellos –aparentemente lideraba el golpe– tomó a la mujer por el cuello, la llevó a los empujones hasta una habitación y le gritó que le diera el dinero que sabían que guardaba en la casa.

“Estaba muy asustada porque me apretaba como si me fuera a ahorcar. Así es que le dije de la plata para que me soltara. No sabía qué hacer”, contó entre sollozos la anciana, mientras le mostraba a esta periodista las marcas que le había dejado el violento delincuente en un costado del cuello.

Con las indicaciones de la mujer, la banda dio con una caja en la que ella guardaba $7.000 y 30.000 euros que había ahorrado de lo que sus hijos le habían enviado desde España para que hiciera unas reformas en la casa.

Satisfechos con el suculento botín, los delincuentes no perdieron tiempo en llevarse algún otro objeto de valor de la casa y emprendieron la fuga.

Al parecer, cuando entraron, la mujer habría puesto llave en la puerta principal, por lo que pese a que intentaron forzar esa salida no consiguieron abrirla, lo que los obligó a buscar otra forma.

Finalmente decidieron escapar por la puerta trasera que da al patio y abandonar la propiedad saltando una medianera.

Eso le llamó la atención a un vecino, quien los habría visto salir y llamó en el acto al 911 para avisar a la Policía.

Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron a la anciana llorando en una de las habitaciones.

Mientras le relataba a la policía lo que había vivido, la víctima recordó que dos semanas antes se había presentado en su casa un hombre diciendo que era empleado de Aguas Mendocinas para hacerle unas preguntas. A ese sujeto lo encontró parecido uno de los asaltantes que la atacaron ayer.