Los llamaban de madrugada. Aprovechaban su falta de reflejos y, con voces llorosas, se hacían pasar por familiares suyos que estaban siendo secuestrados. Por eso, las víctimas no pensaban mucho y se apuraban a juntar los ahorros que tenían a mano. El botín alcanzó más de un millón de pesos, entre esa moneda y dólares, pero la banda no tardó en caer.Tras meses de investigación, detuvieron a sus siete integrantes. Y ahora, en un fallo inédito, cinco de ellos resarcirán a las víctimas por un total de $ 700.000 y cumplirán 300 horas de trabajo comunitario. Los otros dos cómplices, en tanto, recibieron penas de tres años de prisión.
Fallo inédito: secuestradores virtuales indemnizarán a sus víctimas

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