Dicen que la zona está liberada para punguistas. A pocos metros hay una comisaría, pero quieren mayor custodia policial

Exigen más seguridad los comerciantes de Garibaldi y Rioja

Por UNO

Por Ariel [email protected]

Aunque parezca sorprendente, el sector de las calles Garibaldi y Rioja, de Ciudad, ha sido definido por los comerciantes “como una zona liberada” para punguistas, carteristas y ladrones que se dedican a robar pequeños objetos. A pesar de que estas arterias son transitadas diariamente por miles de personas, hay reclamos sobre la poca presencia policial, inclusive, con una comisaría a pocos metros. 

Cadenas de oro y plata, relojes, teléfonos celulares, billeteras, carteras y todo lo que se le pueda arrebatar a una persona mientras va caminando son los botines elegidos por estos delincuentes, que tan frecuentemente rondan por ahí y que ya han sido identificados por las víctimas y la gente que trabaja en diferentes lugares. 

Hasta mujeres con niños en brazos, que los usan para distraer mientras delinquen, tienen a maltraer a todos en la zona. 

Una de las víctimas “preferidas” es Sergio Escudero (49), propietario de una playa de estacionamiento. El hombre ya casi no recuerda la cantidad de veces que durante las noches han violentado la pequeña casilla que utiliza para resguardarse mientras trabaja. 

“Me han robado de todo. Matafuegos, cafeteras, una radio, un televisor, la comida que dejo de un día para otro, yerba... lo que te imaginés”, dijo resignado. 

Hace algunos días, de madrugada, malvivientes ingresaron a la playa y abrieron un auto del cual se llevaron el estéreo y unos parlantes. “Antes me hacía unos pesos más alquilando el lugar para dejar autos de noche. No lo hago más porque al cliente no le puedo dar seguridad”, explicó Escudero. 

A este testimonio se suma el de un empleado de un instituto radiológico de calle Rioja, quien mostró que de la entrada del local se han llevado hasta los plafones de los focos. 

Hace una semana, en la esquina de calles Garibaldi y Rioja, a escasos metros de la Comisaría 3ª, se dio otro episodio aunque esta vez más violento. En un quiosco ladrones armados ingresaron y a punta de pistola se llevaron la recaudación del local.

La zona es casi neurálgica para el centro mendocino. Por allí pasan muchas personas para tomar colectivos, para ir al Hospital Central o para llegar a la termina de ómnibus, por ende, está rodeada de comercios, cuyos dueños reclaman mayor seguridad para todos.