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Se trata de un chofer de un micro que trasladaba más de 100 kilogramos de marihuana. Fue atrapado en el cruce al país vecino.

Estuvo 8 meses detenido en Chile por narcotráfico, fue liberado y ahora busca una indemnización

Por Sebastián Salassalas.sebastian@diariouno.net.ar / @sebasalas_

Un hombre que vivió varios meses de pesadillas tras estar detenido injustamente en Chile ahora busca una jugosa indemnización laboral. Se trata de un chofer de micro que fue hallado con un importante cargamento de drogas que no le pertenecían y cree que le hicieron una "cama".A mediados de agosto de 2004, Esteban Marconi ingresó a trabajar en una reconocida empresa de transportes de la provincia realizando recorridos entre Mendoza, Santiago de Chile, Viña del Mar, Buenos Aires y Neuquén, entre otros destinos.
El 28 de agosto de 2006 se encontraba en la terminal bonaerense de Retiro y debía viajar hacia Neuquén. Cuando estaban a punto de salir, según relató en su demanda, le cambiaron el vehículo y esto produjo una pelea con el jefe de tráfico ya que debían trasladar todo el servicio y las pertenencias.Al subirse al nuevo colectivo detectó que no funcionaba el aire acondicionado, por lo que debió llamar al encargado, quien antes de arreglarlo le dijo: “Me voy a ir pero antes voy a dejar una marca”.Horas después llegó a Neuquén, donde se quedó a pasar la noche. Al día siguiente, recibió el colectivo anterior con los pasajeros a bordo, a quienes debía trasladar hacia Chile. Marconi y su auxiliar partieron y cerca de las 17 se encontraban en el paso trasandino Samore.El rodado fue revisado por personal de Aduana y en ese momento detectaron que había un importante cargamento de marihuana en su interior. Los uniformados hallaron un total de 115 kilogramos ocultos en el aire acondicionado y debajo de uno de los tableros, los cuales fueron detectados con ayuda de un can adiestrado.Marconi fue trasladado a una cárcel en la localidad chilena de Osorno, por orden de un juez que dictó la prisión preventiva por cuatro meses. En ese lapso, Marconi comenzó a presentar cuadros depresivos, problemas cardíacos e intentos de quitarse la vida.El 29 de abril de 2007, tras ocho meses privado de su libertad -4 en la cárcel y 4 en domicilaria-, quedó desligado de la investigación y regresó al país. Estuvo de licencia médica por cuatro meses más y luego volvió a prestar servicios en la empresa.El hecho no sólo afectó al trabajador si no a toda su familia. Un testigo declaró en el expediente y aseguró incluso que hasta los compañeros de sus hijas les hacían burla y les decían que su padre era narcotraficante. Otro de los hijos sufrió un infarto y estuvo un tiempo internado.Marconi inició una demanda debido a la incapacidad por depresión crónica que sufrió, la cual es de un 30 por ciento, reclamando 108 mil pesos a la ART y 242 mil a la empresa de transportes.En primera instancia, los jueces de la Tercera Cámara del Trabajo rechazaron la demanda contra la empleadora aunque sí condenaron a la ART a pagar poco más de 300 mil pesos, más costas e intereses.Sin embargo, ambas partes interpusieron recursos y el expediente llegó hasta la Suprema Corte de Justicia. Desde la ART plantearon diferencias en el monto indemnizatorio, en tanto que el demandante insistió con la culpabilidad del empleador.El máximo tribunal de Justicia hizo lugar al pedido de Marconi y remitió al expediente a la Cuarta Cámara del Trabajo para que se dicte un nuevo pronunciamiento.

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