La mamá de Claudia Arias se hizo cargo de los cuatro hijos de la víctima, quien fue asesinada junto con su tía y su abuela en su casa de Godoy Cruz.

"Estamos bien, pero con dolor", dijo Miriam Ortiz a dos años del triple crimen del Trapiche

Por UNO

"Estamos bien, pero con dolor. Sostenidos en la oración, llevando cada día", expresó Miriam Ortiz, madre de Claudia Arias, la joven de 30 años que fue asesinada en su casa del barrio Trapiche, junto a su tía Susana Ortiz (45), y su madre Vicenta Díaz (90), la madrugada del 23 de octubre de 2016.

Miriam fue quien se hizo cargo de sus cuatro nietos, hijos de Claudia, y es quien hoy los cría, los educa y los contiene. Este martes tiene planeado asistir a una misa especial para recordar a su hija, su hermana y su madre, quienes fueron asesinadas por Daniel Zalazar (30).

Sobre los chicos contó que este día es una fecha que los chicos tienen presente, pero que "se recuerdan los momentos gratos casi a diario". Respecto a la tragedia ocurrida, indicó: "Si ellos hablan sí se habla, si no, no se habla".

"Están bien, aunque por ahí tienen sus crisis. Siguen con asistencia. A Bautista le dieron el alta psicológico y a Lucas el alta psiquiátrica", contó Miriam.

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Miriam dijo que hasta hace dos meses recibía el subsidio universal por hijo para los cuatro chicos, y que recién este mes cobró por primera vez en dos años una pensión por los niños.

Pero a partir de ese momento, dejó de percibir el subsidio universal para los tres chicos mayores.

Sobre Zalazar afirmó que no está conforme con que haya sido trasladado a un penal de Santa Cruz. "Primero no me opuse, pero después no lo vi bien, hubiese preferido que se quedara acá. En cierta forma él puede disfrutar, entre comillas, de su familia, y yo ya no".

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La madrugada trágica

Zalazar llegó a la casa de calle Entre Ríos al 1.800, del barrio Trapiche, en Godoy Cruz, en la madrugada del 23 de octubre de 2016. Tenía una relación con Claudia Arias, con quien esa noche tuvo una discusión que lo hizo estallar en ira.

A puñaladas y a golpes asesinó a Claudia, luego siguió con su tía Susana Ortiz, de 45 años, y lo mismo hizo con la abuela Vicenta Díaz, de 90 años.

Al parecer esto no le alcanzó, debido a que apuñaló y dejó gravemente heridos a una bebé de 10 meses, que en un primer momento se sospechaba que era hija de él, y a Lucas, de 11 años, hijos de Claudia.

Bautista (9), otro hermanito, presenció todo y se escondió para no terminar de la misma forma. A pesar que Zalazar lo buscó por toda la casa, el niño se escondió dentro del baúl del auto y se salvó de milagro.

A las 7.30 cuando no escuchó más ruidos salió de su escondite y llamó a su abuela Miriam, a quien le dijo que estaban todos muertos.

Los dos nenes heridos estuvieron internados varios días en el Hospital Notti hasta que se recuperaron. Otra nena de 14 años se salvó debido a que esa noche se había ido a dormir a la casa de una amiga.

Zalazar cayó horas después del hecho, cuando fue al Hospital Central para hacerse atender por un profundo corte que sufrió en una de sus manos. Primero dijo que fue en un intento de asalto en inmediaciones de la terminal, pero se comprobó que fue en medio del ataque a las mujeres y niños.

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Unos días después, en un container, un cuidacoche encontró un cuchillo y ropa llenos de sangre. Era el arma y la ropa que había utilizado el "karateka" para cometer el crimen, y que pretendió deshacerse.

A fines de septiembre, el acusado reconoció los hechos y fue condenado en un juicio abreviado a prisión perpetua. Lo único que pidió fue ser trasladado a un penal de Río Gallegos para estar cerca de su familia, lo que le fue concedido.

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