Policiales Domingo, 25 de noviembre de 2018

Está frenada la pesquisa contra 2 testigos que culparon a Seré

El expediente llegó a una fiscalía correccional, pero irá a otra por tratarse de un delito de graves consecuencias.

Pasaron tres semanas, pero sigue estancada la investigación judicial sobre los dos sospechosos de haber mentido para enviar a Gustavo Hernán Seré a la cárcel por el crimen de Emir Cuattoni, de 15 años, ocurrido en 2016 en el parque Benegas, en Godoy Cruz.

Hoy Seré se recupera de los 451 días que estuvo en prisión siendo inocente y se ha llamado a silencio público. Pero tiene un ojo puesto en el trabajo y el otro en los plazos de la Justicia penal para resolver el destino procesal de las personas que lo complicaron.

Entre el tecnicismo y la burocracia está atrapado actualmente ese pedido de investigación (compulsa) sobre David y Rubén Martínez, que la fiscal de Homicidios Claudia Ríos dio por iniciada el 1 de noviembre, cuando Seré fue liberado.

Poco antes se había comprobado que su captura y posterior prisión preventiva tenían sustento en las versiones de dos testigos sospechados de mentir para incriminarlo. Al mismo tiempo, se anunció que Dionosio Nazar Elmelaj y su hijo habían sido detenidos por el crimen de Cuattoni, y que esta vez sí había pruebas legítimas y firmes para resolver el caso de asesinato.

Sin embargo, Elmelaj hijo quedó libre horas después. El padre sigue preso y el martes 27 a las 12.10 se hará la audiencia en la que la fiscal Ríos pedirá que siga preso hasta el juicio oral.

¿Cómo sigue?

Las compulsas número 83.669 y 83.670 fueron iniciadas para investigar si David y Rubén Martínez mintieron en perjuicio de Seré. Inicialmente, esos expedientes recalaron en el despacho de la fiscal correccional Andrea Lazo como un caso más de falso testimonio.

Sin embargo, la magistrada consideró que la conducta de los Martínez incluía el agravante de haber perjudicado al inculpado, situación que amerita una pena de prisión (de 1 a 10 años) superior respecto del falso testimonio (de 1 mes a 4 años de cárcel) aplicable a quienes digan una falsedad u oculten parte de la verdad frente a la Justicia.

A partir de entonces, Lazo decidió remitir las pesquisas a la unidad fiscal de Delitos no Especializados.

Ese equipo de magistrados trabaja en Belgrano y Peltier, de Ciudad, a 350 metros del edificio de los tribunales. Aunque es corta, esa distancia no garantiza la agilidad necesaria para comenzar a investigar, porque deberá determinarse qué fiscal se hará cargo.

Primero habrá que detectar en cuál de las declaraciones los Martínez habrían mentido, ya que expusieron dos veces cada uno. Tomando como referencia las fechas se podrá designar al fiscal que haya estado de turno según el calendario.

Jorge Calle, Juan Ticheli y Patricia Atur integran la unidad fiscal que conduce Laura Rousselle. Quien tome la posta deberá demostrar que los Martínez mintieron con la intencionalidad clara e indubitable de perjudicar a Seré.

Más noticias