En horas del mediodía, el padre de Araceli Fulles se bajaba de un vehículo en la puerta de su casa y decía ante los medios que esperaban lo que ya muchos aseguraban pero pocos querían escuchar: "Sí, es mi hija". Ricardo volvía de reconocer a su hija de la morgue judicial tras 27 días de buscarla.De esta forma Araceli se convirtió en la más reciente víctima de una funesta lista que se engrosa día a día producto de la violencia machista. Su cuerpo se encontraba sin ropa, por lo que la hipótesis sobre un presunto abuso sexual se incrementó.Araceli, de 22 años, fue estrangulada, según los primeros datos de la autopsia. Luego, para esconder el cuerpo fue sepultada y cubierta con cemento. Los datos escabrosos del caso no dejan de espantar por su violencia.Su madre se mostró desconsolada ante la certeza de la muerte y el padecimiento que había sufrido en las últimas horas de vida. "Ese hijo de puta me la quemó con cal viva y me la desfiguró, ya no es mi negra hermosa", dijo Mónica Ferreyra."Me tocó reconocer el cuerpo de mi hija. Tiene todo mi nenita, es ella. Tiene los tatuajes de 'mamá' y 'papá' al costado, tiene el de 'River'", relató.
Su madre se mostró desconsolada ante la certeza de la muerte y el padecimiento que había sufrido en las últimas horas de vida. "Ese hijo de puta me la quemó con cal viva", dijo Mónica Ferreyra.


