No estaban los nombres de sus posibles víctimas, pero sí los números de teléfono y algunos datos personales de cada una. El primero era Hugo Montecino y al lado decía "eliminado". Investigadores señalaron que Joel González "anotaba todo&

Eran todos hombres los que figuraban en la lista a "eliminar" del taxi boy acusado del doble crimen de la Sexta

Por UNO

Por Soledad [email protected]

Eran todos hombres los que figuraban en la lista a "eliminar" de Joel Aarón González (19). Sólo con el primero, Hugo Montecino, logró su objetivo. Todos ellos estaban identificados por sus números de celular y algunos datos personales, pero no con sus nombres. El joven continúa preso en los calabozos de Investigaciones.

En total eran 22 hombres los que Joel tenía anotados en la lista que fue secuestrada por la Policía el 14 de agosto pasado en el departamento de calle Las Heras, casi 9 de Julio, de Capital, donde vivía con su madre y su hermana de 8 años.

El joven de 19 años quedó imputado por el doble homicidio de Hugo y su madre Teresa Montecino, ocurrido en una casa de la Sexta Sección el 11 de mayo de este año.

El contacto con estas personas las tuvo por teléfono, en su mayoría por mensajes de texto. Los hombres se comunicaban con él para peticionar sus servicios sexuales debido a que Joel se promocionaba a sí mismo como taxi boy.

“En el listado las víctimas figuran por números de teléfono y al lado algunas características como la edad, si tenían lugar, dónde querían reunirse, si estaban en auto. En algunos casos hasta decía a qué profesión se dedicaba”, señaló un investigador del caso.

“El primero de la lista era Hugo Montecino y lo único que decía al lado era ‘eliminado’”, agregó.

Además, el investigador sostuvo que el joven acusado del doble homicidio de Hugo y teresa Montecino anotaba todo: “En otra hoja escribió sobre el hombre que lo habría visto entrar o salir de la casa de las víctimas. Decía que era un hombre de unos 60 años, canoso, que salió a regar alrededor de las 4 de la mañana. La solución: eliminarlo”.

Mientras tanto la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos, ordenó que se le hicieran de todo tipo de pericias a Joel: psiquiátricas, caligráficas y ADN.

Sus días presoEl joven continúa detenido en los calabozos de la Dirección de Investigaciones, en una celda solo. Sus custodios señalaron que prefieren que esté aislado y no con el resto de la población que transita por allí.

“Lo hacemos para resguardar su integridad física, no sólo por temor a que lo hieran sino porque él se autolesione”, indicó un policía que tiene contacto con Joel.

El mismo policía señaló que se dirige con respeto hacia todo el personal y que habla muy poco: “Sólo habla para pedir ir al baño, para bañarse o para pedir algún libro o revista. Su comportamiento es muy tranquilo, nunca estuvo alterado o nervioso”.

Sólo un familiar puede verlo apenas 15 minutos, los sábados en la mañana. “Esto no es como la penitenciaría, acá es un centro transitorio de presos y el lugar no está acondicionado para recibir muchas visitas”, detalló.