Con la declaración de efectivos policiales que intervinieron en el caso, entró en su etapa final el
juicio que se le realiza a Leonardo Cabrera, acusado de
asesinar
a la empresaria Mirta Quinteros en mayo del año pasado.
Para el martes está previsto escuchar los alegatos y es muy probable que la Quinta Cámara del
Crimen, presidida por Gonzalo Guiñazú e integrada por Laura Gil de Chales y Rafael Escot, dicten la
sentencia que podría llevar al acusado a la pena de prisión perpetua si es hallado culpable.
El oficial de la Policía Mauro Nasello relató ante el tribunal que estando con el móvil en
una estación de servicio de calle Paso de los Andes vio aparecer de repente a un joven dentro de un
auto que desencajado les gritó: "Vengan rápido, han matado a mi mamá". Los efectivos fueron
corriendo y tras meterse de contramano por la calle Olascoaga, domicilio de la víctima, entraron.
Nasello vio a Quinteros tirada en el piso, sin vida y con manchas de sangre a su alrededor.
Dijo que la puerta del frente no estaba rota pero que notó que en la parte de atrás había una
reja arrancada y una escalera que no llegaba al techo" y para acceder al mismo era necesario
apoyarse en la churrasquera". En cuanto al modo en que había sido sacada la reja señaló que esto
solamente pudo haberse hecho porque no estaba armada a la pared. Alguien con fuerza debe de haberla
sacado, alguien que sabía que era endeble. Por ejemplo, si yo sabía que estaba así sé que puedo
sacarla". Esto viene a colación porque quien colocó esa reja fue precisamente el acusado y de ex
profeso no la habría amurado para así acceder a la vivienda.
A su turno el efectivo Claudio Rallo, quien participó en el operativo de búsqueda de Cabrera
en el Este, dijo que este estaba escondido en una pileta ubicada en un descampado a 4 kilómetros de
la terminal, al este sobre la calle Vior y que en el pozo había una valija y sobre ella había ropa.
La pileta estaba al ras del suelo y no se podía ver desde lejos. Es una pileta que usan en las
fincas, de 1,75m de profundidad". Allí estaba Cabrera y usaba la valija como cama precaria. Hacía
poco que estaba allí y no era ropa de un linyera. También había una mochila mediana que contenía
una computador y había además celular. Rallo dijo que allí había señal.
Por su parte el comisario Luis Coria, a cargo del operativo, dijo que había recibido una
comunicación vía radio del pedido de captura de Cabrera vinculado con un homicidio. "Hice un cerco
en los descampados de la calle Vior después que habían ubicado de donde venía un llamado que él
hizo a través de una triangulación. Mando dos efectivos y lo encuentran: según me dijeron los dos
policías, el habría dicho ya está... soy el que están buscando. Luego trató de escapar y en ese
momento uno de mis policías efectuó un disparo intimidatorio al aire". Además no sabíamos si podía
estar armado".
Más tarde afirmó que los primeros que lo hallaron fueron los efectivos Chirino e Hidalgo.
Cuando yo llegué él ya estaba reducido".



