Policiales Lunes, 1 de octubre de 2018

Engañó a familiares y usó a su hija para recaudar plata

Eugenia Guaquinchay estafó a dos docentes diciendo que su pequeña tenía leucemia y necesitaba operarla.

"Esa mujer no tiene sentimientos", dijo desconsolado Ariel Lizarazo (39) luego de enterarse de que Eugenia Guaquinchay (27), su pareja, también lo había engañado. La rompecorazones armó un plan a la perfección y para cuando todas las piezas encajaron lo abandonó por otro. Antes había estafado a cientos de personas, entre ellas, a dos maestras que descubrieron su argucia y la denunciaron.

Inés Valdez y Silvia del Valle, docentes de un colegio de Guaymallén, fueron las primeras en desnudar que Guaquinchay simuló la enfermedad de su hija de seis años para obtener dinero fácil a través de campañas solidarias y fugarse a Buenos Aires. La denuncia fue radicada en la oficina Fiscal 9 de Villa Nueva el 1 de septiembre pasado.

Ahora la trama de mentiras parece no tener fin. A medida que avanza la investigación nuevos testimonios dan a conocer hasta qué punto la mujer mantuvo en secreto sus fines. Sus familiares directos, hermanos y padres también creyeron que la pequeña estaba mal de salud y desesperados quieren recuperarla y luchar por su tenencia.

Guaquinchay les hizo creer a todos que su hija padecía de leucemia linfocítica crónica e insuficiencia renal y que por tal motivo debería ser trasplantada de medula y riñón. La farsa fue acompañada por documentación que más tarde se comprobaría que había sido adulterada usando firmas de médicos de otras consultas, como consta en la denuncia.

Desde el Ministerio de Salud de Mendoza se constató en el sistema de pacientes que la menor nunca fue atendida por leucemia en ninguno de los sanatorios públicos. Asimismo, desde el hospital Garrahan, sede en la que supuestamente sería atendida para operarse, enviaron un correo aclarando que la niña no estuvo nunca asentada en alguno de sus expedientes.

Sin embargo, antes de que se confirmaran estos datos mucha gente cayó en su telaraña de mentiras y comprometida con la pequeña apoyó distintas campañas que se realizaron a través de las redes sociales para recaudar fondos con importantes sumas de dinero. Hasta la Fundación Andesmar resultó embaucada, ya que participó aportando pasajes para viajar.

Triste sorpresa

"He vivido años con ella y nunca la terminé de conocer", relató Lizarazo tras contar que acompañó a su reciente pareja a Buenos Aires pensando como todos que la menor estaba enferma. "Llegamos hasta la puerta del Garrahan y me pidió que me quedara afuera. No puedo creer que todo haya sido una gran mentira, está loca", expresó.

El hombre además describió que es albañil y que se volvió a la provincia para terminar de realizar unos trabajos y continuar enviándole dinero. También para cuidar de otra hija de 5 años que tienen en común, ya que la niña que Guaquinchay se llevó a Buenos Aires es fruto de una relación anterior. Pese a eso Lizarazo aclaró que la crió desde los dos meses.

"Iba a ir a buscarla, pero me dijeron que está viviendo con otro hombre. Tenía todo planeado y no me di cuenta. Se quedó con $17.000 que tenía ahorrados y $3.500 de unas boletas que iba a apagar y no lo hizo. En San Juan se hizo una colecta muy grande, llenó un bolso con plata. Ya se le va a acabar y va a tener que volver", dijo Lizarazo resentido.

El ex de Eugenia Guaquinchay reconoció que la mujer no es de fiar porque ya había inventado estar enferma de cáncer. "Le hacía tomar cosas a la nena y la maltrataba. Una vez le pegó una patada en la cabeza y cuando traté de defenderla me dijo que no me metiera porque no era su padre", describió el hombre que dice haberle entregado a la policía información para que vayan a buscarla.

"Por esta mujer me peleé con toda mi familia, por defenderla, y ahora resulta que está con otro tipo con el que sale todas las noches. Mi familia y la de ella están muy enojada. No soy ningún ladrón y estaba dispuesto a pagar toda la plata que se llevó, pero no quiero saber nada porque me engañó y está con otro hombre. No voy a buscarla porque no me quiero meter en problemas", dijo.

El descubrimiento

Según contaron oportunamente las maestras, el 27 de agosto acompañaron al aeropuerto El Plumerillo a Guaquinchay, que viajó junto con su pareja para que finalmente le realizaran la cirugía a la pequeña de seis. Días después se comunicaron con la mujer para conocer cómo había salido la operación y su tono ya no era el de costumbre, además les dijo que había tenido que ser cancelada por diversos motivos.

Al mismo tiempo empezaron a aparecer relatos y personas que no coincidían con lo que había expuesto y manifestado tan convincentemente esta madre. Al comunicarse con la doctora que figuraba como responsable de la derivación dijo que desconocía el caso. Asimismo en la historia clínica del hospital se descubrió que la niña nunca fue paciente oncológica.

A partir de estas confirmaciones las docentes se acercaron a la Justicia y realizaron la denuncia. El caso continua siendo investigado y actualmente se trabaja para poder traer a la menor de edad a la provincia. Temen que la pequeña también esté siendo engañada.