El barrio porteño de Palermo se vio sacudido por el hallazgo del cuerpo sin vida del enfermero Eduardo Betancourt (44) en su vivienda. Cerca de él hallaron fentanilo y propofol entre otras drogas. El hecho encnedió alarmas gigantes entre las autoridades judiciales. El caso se investiga bajo una carátula de muerte dudosa, centrando la atención en la presencia de sustancias de uso hospitalario restringido en el lugar del hecho, en coincidencia con el reciente escándalo por las denominadas “Propofest”.
Encontraron muerto a un enfermero junto a ampollas de fentanilo y propofol
La Justicia investiga el fallecimiento de un trabajador de salud hallado en su domicilio. El secuestro de potentes anestésicos vincula el caso a la peligrosa tendencia de las "Propofest"

Los investigadores hallaron un arsenal de medicamentos en la tétrica escena
¿Qué se sabe de la muerte del enfermero hallado en Palermo?
El operativo se desencadenó luego de que la familia de Betancourt denunciara su desaparición, tras pasar varios días sin poder establecer contacto con él. Fue su hermana quien, ante la falta de respuestas, impulsó la intervención policial que permitió ingresar al domicilio con la colaboración de la propietaria del inmueble.
Al abrir la puerta, los efectivos y familiares se encontraron con una escena determinante: la víctima estaba sentada en una silla, con rastros de sangre en la boca y sin signos vitales. Este cuadro clínico inicial llevó a los peritos a trabajar sobre distintas hipótesis, cobrando especial fuerza la vinculación con el uso de sustancias médicas de alta complejidad.
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En la inspección ocular del lugar, los investigadores secuestraron un arsenal de medicamentos y elementos de uso clínico. Entre el material incautado destacan ampollas de propofol, fentanilo, midazolam y diazepam, además de una jeringa y un guante de látex. También se retiraron tres teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes tecnológicos para reconstruir las últimas horas del enfermero. La causa busca determinar con precisión si el deceso estuvo vinculado directamente al consumo o a la manipulación negligente de estos fármacos.
¿Qué es el propofol, el potente sedante vinculado a las recientes muertes?
El propofol es un agente anestésico de uso estándar en el ámbito quirúrgico, pero su extrema potencia lo convierte en una sustancia de altísimo riesgo cuando se utiliza fuera de un entorno clínico controlado. El médico toxicólogo Francisco Dadic definió a esta droga como “un sedante muy potente, de acción ultrarrápida”, señalando que es capaz de generar efectos profundos en el organismo en cuestión de segundos.
De acuerdo con el especialista, esta velocidad de respuesta es precisamente lo que lo vuelve indispensable para ciertos procedimientos médicos críticos. “En segundos o minutos, uno ya puede tener una respuesta de acción”, explicó Dadic, haciendo referencia a su capacidad para inducir una sedación inmediata. No obstante, el profesional fue categórico al subrayar que su administración debe ser estrictamente supervisada por especialistas, dado que un error en la dosificación puede anular los reflejos respiratorios y provocar la muerte en pocos instantes.