El padrastro de Julieta Mena, la joven que fue asesinada a golpes en Buenos Aires por su novio, Marcos Andrés Mansilla, reveló que mientras la chica se encontraba ya sin vida en el piso, el homicida le seguía gritando.Entre otros datos, Mario aportó que en cuanto al día a día, su señora "nunca le vio marcas" a Julieta que delataran posibles agresiones físicas, aunque sí admitió que a partir de la relación con Mansilla "las amigas dejaron de salir con ella, se aisló de todo el mundo".
"El psicópata mató a mi hija y le seguía gritando una vez muerta"
