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Cuatro hombres armados entraron al lugar, fueron hasta la sala del arrestado y allí balearon al oficial para llevarse a su amigo. La víctima fatal tenía 24 años y era padre de un bebé
El policía asesinado en el hospital Perrupato era padre de un bebé de un año
San Martín. Un grupo de cuatro hombres armados ingresó pasado el mediodía de ayer en el hospital Ítalo Perrupato, llegaron hasta la sala de cuidados intermedios, ingresaron en una habitación, balearon a un policía que estaba de custodia y se llevaron a un hombre que estaba internado en calidad de detenido. El efectivo policial herido, el auxiliar Jonathan Funes (24), murió tres horas y media después. El delincuente que se escapó es de Godoy Cruz y tenía una causa por robo agravado ocurrido en ese mismo departamento.La sangrienta secuencia comenzó a gestarse el domingo pasado, cerca de la medianoche. Cristian Oscar Pirincho Tapia, un hombre domiciliado en el barrio Tres Estrellas, de unos 25 años y que es tenido como integrante de una activa banda delictiva de Godoy Cruz, ingresó herido en el hospital Paroissien. Tenía un balazo que había ingresado en el abdomen con orificio de salida en uno de los muslos.
No había posibilidad de atenderlo allí y tampoco en el Hospital Central, por lo que se decidió trasladarlo, al hospital Perrupato. El paciente ingresó directamente al quirófano a la 1 de la madrugada del lunes 9 y se le practicó una cirugía reparadora, se le colocó una sonda de drenaje y se lo ubicó en una de las camas del cuarto 34 de la sala de cuidados intermedios.Como ordena el protocolo, por la naturaleza de la herida, los médicos avisaron a la policía y esta a la Justicia. Allí surgió instantáneamente que sobre la cabeza de Tapia pesaba un pedido de captura emitido por una de las unidades fiscales de Godoy Cruz por un robo agravado por el uso de armas, ocurrido horas antes. La causa es la 17.746/15 por robo agravado, instruida por la Unidad Fiscal 7. Ayer también había una versión que indicaba que la acusación incluía la figura de homicidio en grado de tentativa, pero esto no pudo ser confirmado por este medio.Desde ese momento, desde la Fiscalía de Godoy Cruz ordenó custodiar a Tapia. Como es habitual las comisarías de la zona deben turnarse para destinar a uno de los efectivos de guardia para que cubra ese servicio.Pirincho Tapia evolucionó bien y “hoy a la mañana (por ayer) se le quitó la sonda. Ya estaba totalmente fuera de peligro”, dijo el gerente asistencia del Perrupato, Rafael Vázquez.Ayer, a primera hora de la mañana, el auxiliar Jonathan Funes (24) tomó la custodia de Tapia. El policía, padre de un bebé de un año, había ingresado a la fuerza en octubre pasado y cumplía servicio en la Comisaría 39ª, de Tres Porteñas. Funes debía estar apostado allí hasta las 15, cuando llegaría su relevo.A las 14.30 , dentro de la habitación 34, estaban Tapia, Funes y otros dos pacientes que ocupaban las camas contiguas. Era horario de visitas y la gente entraba y salía.Un rato antes, desde Godoy Cruz y posiblemente por la Ruta Provincial 60, había viajado hasta San Martín un Honda Civic gris, que tenía un choque antiguo en su parte trasera. En el auto viajaban cuatro hombres.Posiblemente el auto salió de la ruta 60 en la calle Corvalán y viajó hacia el norte, luego ingresó al barrio Jardín y llegó al ingreso vehicular del Perrupato. Por desconocimiento, el conductor del Honda ingresó en contramano. Al llegar a la entrada al edificio el auto se detuvo. El conductor quedó detrás del volante y con el motor en marcha, y bajaron los 3 acompañantes. Llevaban las armas en la mano y no se preocuparon por ocultarlas.Dentro del edificio no dudaron qué camino tenían que seguir para llegar a la habitación 34. Fueron directo. Abrieron la puerta y el primero que entró, disparó a quemarropa contra el auxiliar Jonathan Funes. La bala impactó en el pecho del policía, a la altura de la tetilla derecha. Perforó un pulmón, el bazo y tocó las cervicales. Mientras Funes se desvanecía, los tres delincuentes ayudaron a levantarse a Tapia que, caminando, los acompañó hacia afuera. Subieron al Honda y huyeron a toda velocidad.Mientras estallaba el alerta policial, los médicos ingresaron al quirófano al policía herido. La cirugía fue en vano. A las 18 los médicos les informaron a los familiares, que se habían congregado en gran número en el hospital, que el paciente había fallecido.Mientras la Policía encontraba al Honda Civic en la zona de Los Cerrillos, en Godoy Cruz, en el Perrupato se vivían escenas de profunda consternación, tanto de la familia del fallecido como de sus compañeros de fuerza. Jonathan había ingresado a la Policía, heredando la profesión de Pedro, su padre, un hombre ya retirado y muy querido en la institución.Al hospital llegaron el ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore, y el director de la fuerza, Juan Carlos Caleri, entre otras autoridades.La causa por el homicidio de Funes quedó en manos de la fiscal Florencia Díaz Peralta. Tanto ella como el ministro, se negaron a hacer declaraciones.




