El 17 de junio de 2010, Argentina goleó a Corea del Sur para avanzar a paso firme en la fase de grupos del Mundial de Sudáfrica 2010. Nadie sabía que eso iba a tener una relación directa con la misteriosa desaparición y posterior crimen de una niña en Brasil.
El partido de Argentina en un Mundial que ayudó a la desaparición de una niña en Brasil
El encuentro ocurrido en 2010 fue un punto clave para que la niña de 12 años estuviera desaparecida y fuera encontrada muerta meses después

Mientras Argentina jugaba el Mundial, una niña desaparecía en Brasil.
Ese mismo día, Andressa Holz, de 12 años, salió de su casa en bicicleta rumbo a su clase de catequesis en la iglesia matriz ubicada en Santa Catarina, Brasil. Se trataba de un trayecto de apenas 4 kilómetros que solía hacer con regularidad.
Pero aquel día, debido a partido del Mundial, la clase terminó temprano, a las 15:15, y la niña emprendió el camino sola por una calle de tierra. Nadie podía imaginar que esa sería la última vez que la verían con vida. Cuando no llegó a casa, su familia alertó a las autoridades sobre la desaparición, y la búsqueda comenzó de inmediato, movilizando a vecinos y policías en un esfuerzo colectivo para encontrarla.
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El misterio tras la desaparición
Durante tres meses y catorce días, la incertidumbre envolvió a esa comunidad de apenas 7 mil habitantes en Brasil. No había pistas concretas. Las hipótesis iban desde un secuestro hasta un accidente.
El 1 de octubre de 2010, una llamada anónima señaló al padre de Andressa Holz un lugar a 2 kilómetros de su casa. Allí, cubierta por hojas, encontraron la bicicleta de la niña, y cerca, enterrado entre las raíces de un árbol, el cuerpo de Andressa Hotz. Tenía un avanzado estado de descomposición por lo que no pudo determinar la causa de la muerte, lo que añadió más misterio al caso.
La investigación de la policía de Brasil tomó varios rumbos, pero las pruebas eran escasas. Una de las líneas más controvertidas apuntó a tres trabajadores de un sitio cercano a la casa de la víctima como autores del crimen. Sin embargo, la falta de pruebas concretas llevó a la liberación de los sospechosos.
Otro aspecto que generó sospechas fue la aparición repentina de la bicicleta en la escena del crimen, un lugar que había sido rastreado exhaustivamente sin resultados previos. Este detalle, junto con la falta de materialidad, alimentó teorías de que el cuerpo y la bicicleta podrían haber sido colocados allí después de las búsquedas iniciales en la desaparició.
El caso por la desaparición de Andressa Holz se archivó en agosto de 2011 por falta de pruebas, dejando a su familia y a la comunidad de Brasil sin justicia.