Una entidad bancaria de la Ciudad de Buenos Aires debió restituir el dinero que le habían robado a una clienta, quien había sido estafada mediante una llamada telefónica, realizada desde un número oficial, tal como quedó acreditado a través de la investigación correspondiente.
El motivo por el que un banco deberá devolverle todo el dinero a un cliente que fue estafado
La Fiscalía solicitó la medida pese a que la entidad se oponía a retornar el dinero a la caja de ahorro que había sido vaciada tras la estafa
La damnificada hizo la denuncia correspondiente tras sufrir la estafa, por lo cual se aplicó el protocolo de actuación que se dispone en todos los casos en los que se verifiquen las circunstancias compatibles con tales defraudaciones.
En estos casos, la Justicia oficia inmediatamente a las entidades financieras vulneradas (bancos o billeteras virtuales) y a las destinatarias de las transferencias desconocidas o productos de engaño para que bloqueen preventivamente las cuentas y congelen los saldos en cuestión de manera urgente por el término de 60 días.
Al mismo tiempo, durante ese período, deben informar a la Fiscalía el saldo, si el dinero continúa depositado en la cuenta del banco en cuestión y, en caso de que la plata fuera transferida nuevamente, los datos del o de los sucesivos destinatarios.
El fallo contra el banco tras la estafa
El caso se inició a partir de la denuncia de una mujer, quien refirió que su caja de ahorros fue vaciada luego de una llamada con su entidad bancaria, motivada por el rechazo en la compra de unas entradas a través de una página web.
En la llamada, registrada en el número telefónico oficial de la entidad, el operador le pidió su usuario y contraseña, para luego volver a comunicarse con la damnificada. Tras la estafa, le sustrajo el dinero depositado en su caja de ahorros.
Al hacer la denuncia por estafa ante la Fiscalía de Buenos Aires, se instruyó la investigación para reconstruir el rastro del llamado y las operaciones. De esta manera, se recolectó rápidamente el registro de las llamadas al número oficial de la entidad bancaria y se pidieron las grabaciones correspondientes a la fecha y hora de las comunicaciones en cuestión.
El banco, que inicialmente había rechazado devolverle el dinero, tras tomar conocimiento por la Fiscalía de que el llamado existió y que fue desde allí donde le solicitaron datos que no correspondían, reintegró el dinero en su totalidad.
Paralelamente, se envió un oficio inmediato al banco involucrado, que permitió neutralizar la estafa y lograr, a través de la preservación de la información y el congelamiento de los saldos, que se efectuara la devolución del dinero sustraído en poco tiempo.





