El aspecto de Stephen McDaniel es escalofriante. Tal vez sea por su larga cabellera afro, tal vez porque dio una entrevista a los medios cuando desapareció una vecina suya, tal vez porque luego se descubrió que en realidad era el autor del crimen, o tal vez porque en el interrogatorio estuvo dos horas sentado frente a los policías casi sin inmutarse. Los detalles de un caso que conmocionó a Estados Unidos hace casi 15 años.
El momento en que un criminal se entera en vivo que habían encontrado el cadáver de su víctima
Una vecina suya estaba desaparecida y el dio una entrevista a los medios antes de ser descubierto como el autor del crimen
Georgia, Estados Unidos. 25 de junio de 2011. En ese lugar y ese día fue la última vez que fue vista con vida Lauren Giddings, una joven universitaria de 27 años. Su familia no demoró mucho en notar la situación y realizar la denuncia por la desaparición, llamando la atención de las autoridades y también de los medios de comunicación.
Días después de la desaparición de Lauren Giddings, un torso humano fue descubierto en un contenedor de basura cerca del apartamento donde vivía. Una periodista entrevistó a un vecino y compañero de clase en la universidad de la víctima, sin saber que en realidad se trataba del autor del crimen.
En el video se puede ver a Stephen McDaniel clamando por Justicia y por la aparición de su vecina. Pero cuando la periodista le dice que se había encontrado un cadáver, el asesino cambia totalmente su actitud, se sorprende y se va de la entrevista. Cualquiera pensaría que se trata de una conmoción por el crimen, pero en realidad es porque sabía que estaban a punto de atraparlo.
Una extraña mente criminal
Poco a pocos, distintos testimonios y pruebas comenzaron a apuntar contra Stephen McDaniel en la investigación. No solamente sus extrañas y sombrías actitudes lo ponían en la lupa de la pesquisa, sino que se supo que también espiaba y acosaba a la víctima del crimen.
Un allanamiento en su departamento terminó de encausar esa teoría. Se encontraron rastros de sangre de Lauren Giddings y hasta las herramientas que utilizó para desmembrarla. En su computadora había buscado en Internet artículos relacionados con esta forma de cometer un crimen.
Al poco tiempo estaba sentado en el banquillo de acusados en un juicio. Acorralado por las pruebas, la defensa del asesino intentó probar que sufría una enfermedad mental. Prueba de esto no solamente eran sus actitudes que tuvo antes y después del crimen, sino otro video que se difundió.
Se trata del interrogatorio que le realizó la Policía cuando fue detenido. Se puede ver cómo dos investigadores lo entrevistan buscando hacer que confiese y explicándole que hasta encontraron sangre de la víctima en su departamento. Lo más llamativo es que Stephen McDaniel niega todo pero ni siquiera se mueve durante las dos horas que dura la grabación.
Sin embargo, el jurado lo terminó declarando culpable por el crimen y un juez, que calificó sus acciones como "horribles y depravadas", lo condenó a prisión perpetua.




