Investigación

El misterioso faltante de $200 millones en un banco: ¿error o robo maestro?

El episodio ocurrido en un banco ubicado de Guaymallén a principios de 2024 causó el despido de dos autoridades y una denuncia penal, pero no se sabe con certeza qué ocurrió

Una caja fuerte dentro de un banco debe ser uno de los lugares más seguros para guardar dinero. O al menos debería. Así y todo, hace 2 años que en una sucursal ubicada en Guaymallén se esfumaron $135 millones y 40.000 dólares. Hasta el día de hoy, es un misterio dónde quedaron. ¿Un error bancario? ¿Un tesorero que cometió un robo maestro? Las respuestas todavía no llegan.

El misterio nació a principios de 2024 en la sucursal del banco Santander ubicada en Villa Nueva, sobre calles Libertad y Monseñor Benavente. En el mes de mayo las autoridades detectaron que faltaban nada más ni nada menos que $200 millones -entre pesos y dólares- de la caja fuerte. Se inició una investigación interna que tuvo varias esquirlas aunque, hasta el día de hoy, no se ha logrado responder la principal pregunta: ¿dónde quedó el dinero?

Para ese año, el billete de mayor denominación que existía era el de $2.000. Y todavía no tenía tanta circulación en la calle. Es decir, en el mejor de los casos, se necesitaban al menos 3 bolsos de gran tamaño para sacar aproximadamente 100 kilos de dinero desde el interior de la caja fuerte, violando todos los sistemas de seguridad que incluye un circuito cerrado de cámaras. ¿Fueron empleados? ¿Un robo hormiga maestro? ¿Un golpe millonario?

Dinero para pagar deudas
El misterio sobre el faltante de dinero en el banco. Imagen ilustrativa.

El misterio sobre el faltante de dinero en el banco. Imagen ilustrativa.

El robo al banco en Guaymallén

La sucursal del banco Santander ubicada en Guaymallén no tiene grandes dimensiones, como otras centrales ubicada en el centro. Por eso hace difícil pensar que una persona pueda ingresar vulnerando la seguridad bancaria hasta el punto clave: la caja fuerte. Y luego, retirarse sin más con bolsos que tienen cientos de billetes.

Tras conocerse el faltante, desde la entidad bancaria decidieron despedir al tesorero y al gerente de la sucursal. Ambos como sospechosos de haber robado, o al menos no haber supervisado en forma correcta, los $135 millones y 40.000 dólares en efectivo que faltaban del lugar.

Incluso varios meses después se realizó una denuncia que abrió un expediente penal en la Unidad Fiscal de Delitos Económicos. Esa causa, a cargo de la fiscal Gabriela García Cobos, no tiene imputados hasta el día de hoy.

El cruce bancario ante la Justicia Laboral

Tras ser despedido, el tesorero inició una demanda laboral reclamando una indemnización de $55 millones contra el banco en el cual trabajaba desde agosto de 2016. En la denuncia planteó que "no se puede imaginar cómo desde un banco con grandes medidas de seguridad logró sustraerse del tesoro, o de las cajas. la suma exacta de $135 millones. Debió en cada oportunidad poder salir del banco con un paquete que pueda contener el bulto sin que ninguna cámara de seguridad, compañero o guardia de vigilancia se percatara".

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La Justicia laboral y penal investigan el faltante del dinero en el banco.

La Justicia laboral y penal investigan el faltante del dinero en el banco.

Desde el banco Santander contestaron la demanda. Apuntaron a dos sospechas sobre cómo habría ocurrido el robo del efectivo de la sucursal. Respecto de los millones en pesos argentinos, consideraron que el tesorero registró en los sistemas pases internos de la caja fuerte a los cajeros automáticos pero por montos superiores a los reales, quedándose con parte de ese dinero en un trabajo hormiga que duró varios días.

Respecto de los 40.000 dólares, detallaron que eran 4 fajos de billetes estadounidenses que fueron reemplazados por otros 4 fajos con 100 billetes de $100. Incluso aseguraron que se registraron "movimientos extraños" en las cámaras de seguridad del banco. Concretamente, que el tesorero escondió y mezcló los fajos de dólares con los de pesos argentinos cuando realizaban un arqueo de caja, aprovechando la distracción del gerente y otro empleado que estaba en el lugar.

El juicio laboral, al igual que el expediente penal, hasta el momento tampoco tiene resolución. Por eso es que la ubicación del dinero y la forma en que se esfumó del banco es todavía un misterio.

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