Por Catherina Gibilaro[email protected]
Las huellas dactilares en los dos autos que utilizó un grupo comando para dar un golpe mayúsculo el miércoles en pleno centro de Ciudad, que les reportó un botín de más de $2.000.000, son el único punto firme en el cual se apoyan los investigadores del caso que está en la órbita de la Oficina de Delitos Complejos de Santiago Garay.Por eso la Policía Científica trabaja contra reloj en uno de los robos más cuantiosos que recuerda la historia policial de Mendoza. Las huellas que relevaron se habrían debido a que en algún momento los maleantes no habrían utilizado guantes.
Además, el fiscal está tomando testimoniales a los encargados del traslado del dinero perteneciente a la recaudación de la tarjeta Red Bus, que era llevada en un vehículo Peugeot 208 de una empresa contratada, Logística Distribución, ubicada en la calle Montevideo. Espera que de ellas pueda surgir un hilo conductor que lleve a buen puerto la pesquisa que se presenta compleja por diversas razones. La primera es la ventaja que les dio la gran confusión que se produjo al momento del asalto y a la reacción tal vez tardía, para intervenir de los custodios. Si bien uno de ellos corrió detrás de un delincuente obligándolo a arrojar la tercera caja que contenía $1.000.000 que pudo ser recuperado, el ladrón logró subir a un Gol Trend y abandonó la zona donde ya se habían concentrado muchas personas.La otra es que utilizaron durante toda la fase del ataque vehículos que habían sido robados. Por ejemplo, el Peugeot 207 con el que chocaron al auto con los caudales, había sido sustraído en febrero pasado en Godoy Cruz, mientras que el Gol Trend en el cual escaparon y que luego fue encontrado en calle Tiburcio Benegas al 800 de la Quinta Sección fue robado en marzo en Guaymallén. Incluso pueden haberles cambiado las patentes.Otro elemento que jugó a favor de los delincuentes –según los pesquisas– es que se utilizaba para el traslado de grandes sumas siempre la misma metodología y esto les posibilitó hacer inteligencia previa con cálculos prácticamente cronometrados y con la precisión de un reloj suizo. Estudiaron al dedillo cómo atacar y ejecutaron el plan a la perfección para emprender la retirada. Tampoco tuvieron necesidad de efectuar un solo disparo gracias al factor sorpresa que utilizaron manteniendo control de la situación. Lo que tienen claro los investigadores hasta ahora es que a los tres delincuentes que actuaron en el robo se les suma un cuarto que es el que conducía el Gol en el cual escaparon hasta la Quinta Sección.Aquí, según testigos, se habrían sumado otras tres personas que se encontraban en otros tres autos y a donde fue transbordado el dinero y escaparon los ladrones. Se investiga si hay más personas implicadas en este hecho debido a que se tiene muy en cuenta el gran apoyo logístico que tuvieron en todo momento los asaltantes. Los pesquisas apelan por el momento a las cámaras de seguridad que había en la zona, el miércoles a las 8.30 en la calle Montevideo. No será tarea fácil descubrir a los autores porque, al menos dos de ellos actuaron con gorras. Posiblemente, los encargados de la distribución puedan contribuir dando la descripción de los atacantes para que los especialistas puedan hacer retratos hablados que posibiliten la identificación.




