Mauricio Suárez está prófugo desde hace cuatro años, imputado por el crimen de Flavio Piottante y Estrella Libedinsky, ocurrido en 2006 en calle Barcala de Ciudad

El examen de ADN demostró que no es del prófugo la sangre hallada donde mataron al psicólogo y su paciente

Por UNO

Es de Estrella Libedinsky (31) y del psicólogo Flavio Piottante (39), asesinados en el 2006, y node Mauricio Suárez -imputado por ambos crímenes y prófugo de la Justicia- la sangre hallada dentro

de la vivienda donde fueron ultimados el profesional y su paciente. Así lo estableció un examen de

ADN que fue ordenado por el fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay y que se realizó en el

Laboratorio de la UNCuyo.

El resultado que se conoció en las ultimas horas fue posible tras haberse cotejado un pelo

que se halló en un calzoncillo y un cabello en una chomba perteneciente a Suárez, con la sangre que

estaba derramada por doquier-incluso en la planta alta- tras el doble asesinato que provocó

consternación en la toda la sociedad. Este examen que ordenó Garay se hizo para establecer si al

único imputado en el hecho podía ubicárselo en la escena del crimen.

El resultado de ADN no significa que el sospechoso, que desde hace cuatro años es buscado

por la policía con resultados negativos, no haya estado en la casa de calle Barcala 484 de Ciudad,

donde vivía Piottante y donde además funcionaba su consultorio.

Estos asesinatos se han convertido en una gran deuda pendiente que tiene la Justicia con la

sociedad porque todavía y después de haber pasado tanto tiempo del horrendo hecho, aún no fue

sentado en el banco de los acusados quien está sospechado de ser el autor de los asesinatos. A

todas luces, según los pesquisas, el doble crimen tendría connotaciones pasionales.

Un caso impune

La triste historia comenzó una lluviosa tarde del 12 de Julio del 2006 y el escenario fue la

casa de la calle Barcala al 400 propiedad de Piottante. Esa tarde después de haber insistido varias

veces llamando a la puerta, Estrella Libedinsky pudo verse finalmente con su psicólogo. Lo que pasó

de allí en más dentro de esas paredes sigue siendo un misterio. En su momento el ex fiscal Eduardo

Martearena, entonces a cargo de la causa, apuntó el dedo acusador sobre Mauricio Suárez (32) quien,

ex pareja de la novia oficial de Piottante, Andrea Troncoso, madre de su hijo de corta edad. Suárez

habría admitido ante un grupo de amigos que "me mandé una cagada y me tengo que ir del país".

Y es que la muerte de Libedinsky-Piottante no era un crimen más. A él le dispararon a

quemarropa mientras que a la joven, quien estaba en el lugar equivocado, a la hora equivocada, la

ahorcaron. Antes de desaparecer sin dejar rastros, Suárez se reunió con sus mejores amigos a

quienes les hizo la afirmación antes mencionada, sin dar demasiados detalles. Esto llegó a oídos

del fiscal Martearena y fue allanada su vivienda de la calle San Lorenzo, donde no se hallaron

pruebas contundentes. Suárez hizo las valijas llenas de ropa para irse por mucho tiempo. Su auto,

un Fiat Uno blanco, quedó abandonado cerca de la Terminal y a partir de entonces se esfumó. Desde

ese momento, comisiones especiales de investigadores lo buscaron sin éxito. A comienzo de año

presumían que estaba en Chile. Allá posiblemente iba a pasar año nuevo sus familiares pero

extrañamente "alguien" les avisó que los seguían y entonces no viajaron. Con identidad falsa habría

reingresado al país y actualmente estaría en algún lugar de la provincia de Buenos Aires.