El hombre asesinado en Las Heras, quien fue emboscado y apuñalado por sus hijastros de 14 y 16 años, desató una gran polémica y problemática para el sistema de seguridad de Mendoza, ya que durante años pasó por el sistema policial, judicial y penitenciario con una identidad falsa. Hasta fue condenado por un homicidio con el nombre de otra persona.
El asesinado por sus hijastros pasó por el sistema policial, judicial y penitenciario con identidad falsa
El hombre que fue apuñalado y asesinado por dos hijastros de 14 y 16 años todavía no fue identificado. Indicaron que vivió la última década con un nombre falso
El chico de 16 años fue imputado por homicidio simple por el asesinato de la pareja de su madre, ocurrido en la madrugada del lunes en el barrio Tamarindos II, de Las Heras mientras que su hermano de 14 años fue liberado por ser inimputable, fue a la casa de una tía e intervino el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
Los dos adolescentes atacaron al hombre luego de varios hechos de violencia de género contra su madre, a quien le habrían avisado que lo matarían por golpearla.
El hombre recibió 12 puñaladas, muchas de ellas en el cuello y en el pecho. Fue trasladado al hospital Carrillo donde poco después los médicos confirmaron su muerte.
Quién era el hombre asesinado en Las Heras
La primera versión indicó que se trataba de Joaquín Osvaldo Soto, de 40 años, quien tenía varios antecedentes y fue condenado en el 2017 a 11 años y 8 meses por homicidio en concurso real con robo agravado unificado con la venta de drogas. Aunque entre su historial de delitos también tenía otros hechos.
Este era el nombre con el que lo conocían todos, su pareja, los hijos de esta, los vecinos y todo su entorno. Pero luego de haber sido asesinado se cree que su identidad es otra.
Podría tratarse de un hombre oriundo de Tucumán que llegó a Mendoza hace más de 10 años, pero esto todavía no fue corroborado por los pesquisas que trabajan para conocer la verdadera identidad del muerto.
La gran duda que se hacen los investigadores es cómo es posible que en los años que estuvo en Mendoza el hombre que ahora fue asesinado por sus hijastros, haya pasado por todo el circuito policial, judicial y hasta del Servicio Penitenciario y nadie haya advertido que utilizaba un nombre falso.




