Caso de corrupción

Durante la intendencia de Lobos una familia entera fue acusada de ñoquis pero solo dos siguen imputados

Los integrantes de la familia Tornello, sospechados de cobrar un sueldo municipal aunque nunca brindaron una prestación, obtuvieron un fallo dividido

Dentro del tendal de causas de corrupción que dejó la intendencia de Luis Lobos en la Municipalidad de Guaymallén, una de ellas apunta contra una familia cuyos miembros estuvieron contratados como empleados de la comuna, pero se sospecha que en realidad eran ñoquis. El expediente lleva varios años de investigación y en los últimos días recibió un fallo dividido.

Se trata de los Tornello, un clan integrado por el padre Sergio José, sus hijos Ximena Soledad y Facundo Sebastián, y la madre Silvia Catalina Maza. Todos quedaron en la mira de la Justicia tras una auditoría que se realizó en la Municipalidad durante 2016, luego de que Luis Lobos dejara su cargo. La sospecha es que estaban nombrados como empleados y cobraban un sueldo en Guaymallén, pero no ejercían ninguna labor -ver más abajo-.

La investigación por corrupción ha tenido cientos de idas y vueltas, entre el tire y afloje típico de una causa embrollada entre la fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi y el abogado defensor Antonio Carrizo. La última batalla judicial fue sobre la prescripción del delito y arrojó un sabor agridulce para ambas partes.

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Luis Lobos no fue el único acusado de corrupción en la Municipalidad de Guaymallén.

Luis Lobos no fue el único acusado de corrupción en la Municipalidad de Guaymallén.

El fallo sobre los supuestos ñoquis de Guaymallén

Los integrantes de la familia Tornello están imputados por fraude a la administración pública, que prevé una pena de 2 a 6 años de cárcel por este acto de corrupción. En ese contexto es que la defensa considera que el delito ya prescribió para los cuatro acusados.

En un fallo de segunda instancia que salió el martes pasado, el juez Alejandro Miguel consideró que efectivamente la acción está extinguida en los casos de Silvia Mazza y Facundo Tornello. Caso contrario para los que fueron funcionarios, Sergio Tornello y su hija, Ximena, quienes deber seguir sometidos al proceso.

Fuentes judiciales detallaron que el caso de los presuntos ñoquis está lejos de llegar a juicio. No sólo porque falta prueba a producir, sino porque probablemente la Fiscalía y la defensa irán a la Corte en busca de revertir la parte del fallo que los perjudicó.

El caso de los ñoquis en la Municipalidad de Guaymallén

El caso de Ximena Tornello y su madre tiene características idénticas. Desde 2009 prestaban servicio como personal temporario en el Concejo Deliberante. Al asumir Luis Lobos, en 2015, fueron pasados a planta permanente. No sólo eso, sino que engrosaron su salario municipal al percibir un adicional por "responsabilidad jerárquica" y otro del 70% por "mayor dedicación".

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La familia de presuntos ñoquis de Guaymallén siguen bajo la lupa.

La familia de presuntos ñoquis de Guaymallén siguen bajo la lupa.

Este último ítem implica que los empleados deben trabajar 20 horas mensuales además de su jornada convencional. Sin embargo, la auditoría detectó que no había registros de que las mujeres hayan cumplido el trabajo extra en la Municipalidad de Guaymallén. No sólo eso, sino que existía una incompatibilidad horaria, ya que ambas estaban registradas desde 2004 como empleadas del Registro Nacional del Automotor N° 5. Es decir, era físicamente imposible que cumplieran con la carga horaria de ambos trabajos.

Con respecto a Facundo Tornello ocurría algo similar, según sostiene la investigación contra presunta la familia ñoqui. Desde agosto a noviembre de 2015 percibió haberes como funcionario del Concejo, pero no existía ninguna norma legal que avale su nombramiento y además desde 2014 estaba registrado como empleado de un negocio de venta de motos en Las Heras.

En tanto que Sergio José Tornello se desempeña como jefe de la Unidad de Gestión Distrital en Rodeo de la Cruz, mismo organismo donde su hija "prestó servicios" a mediados de 2015. La sospecha es que el hombre nunca controló la asistencia al lugar de trabajo de su hija en la Municipalidad de Guaymallén, por lo que recibió la misma imputación que sus familiares.