Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Los jóvenes Rosales Godoy comenzarán a ser juzgados por el homicidio de Leonardo Segura (80), ocurrido en 2013 en Los Corralitos.
Dos hermanos que casi quedan libres serán juzgados por maniatar, asesinar e incendiar a un anciano
Le robaron, lo maniataron, lo golpearon y lo quemaron. Dos hermanos se sentarán en el banquillo de acusados a partir de la semana que viene en el juicio que busca esclarecer el cruento asesinato de Leonardo Arturo Segura (80), ocurrido en 2013 en la localidad de Los Corralitos.El debate oral y público había comenzado a fines de junio en la Quinta Cámara del Crimen pero uno de los jueces sufrió un problema personal por lo que no pudo continuar el debate. Es por esto que se anuló lo realizado hasta ese momento y se determinó que arranque el próximo martes en la Sexta Cámara del Crimen.
El temor de la parte querellante pasaba porque en octubre se vencían los plazos de la prisión preventiva para los imputados, pero finalmente se logró una extensión y el debate volverá a comenzar con los dos jóvenes en calidad de detenidos.Los hermanos Maximiliano Joel (21) y Nicolás Washington Rosales Godoy (23) se sentarán ante el tribunal que estará conformado por los magistrados subrogantes Belén Salido, Agustín Chacón y Lilia Vila, en un principio.Sobre ellos pesa la calificación de homicidio criminis causa, es decir, matar para ocultar otro delito, en este caso el robo agravado. Según establece el Código Penal, si son encontrados culpables recibirán la pena de prisión perpetua.En tanto que José Ramón Arenas Lezcano (28) había conseguido el cambio de calificación a encubrimiento, por lo que realizó un juicio abreviado donde admitió su culpa y no deberá afrontar el debate oral y público de la semana que viene.En tanto que otros dos muchachos también serán juzgados en el mismo proceso aunque por tres causas acumuladas por robos agravados. Arenas Lezcano resolvió todo en un juicio abreviado.Macabro Leonardo Segura era un empleado municipal que ya estaba jubilado y vivía en una casa ubicada el callejón Ortega de Puente de Hierro. En las últimas horas del 4 de abril de 2013, irrumpieron en el lugar los tres asaltantes, que maniataron a la víctima y comenzaron a golpearla.Los asesinos dejaron tirado al hombre en una de las habitaciones y comenzaron a cargar elementos en una camioneta Peugeot 504, propiedad de la víctima. Antes de escapar, incendiaron la vivienda. El rodado fue encontrado en un basural a un kilómetro del lugar, en estado de abandono y también bajo los efectos del fuego.El cadáver fue encontrado al día siguiente por las autoridades policiales y personal de Bomberos. Además de estar atado en los pies y en las manos, presentaba signos de quemaduras, cortes y varios traumatismos en el cráneo.




