Fernando Figueroa (43) es el protagonista de la trágica historia ocurrida hace una semana que mantiene en vilo a la provincia. El hombre está detenido e imputado por el doble crimen en Uspallata. El caso judicial ya tiene un cruce: su familia asegura que no fue un asesinato, mientras que para la Fiscalía las pruebas son evidentes.

Miguel Ángel, padre del sospechoso, brindó su versión sobre las muertes de Cristian Ivars (45) y Adela Rodríguez (40), ocurridas en la madrugada del viernes pasado. "Ellos discutieron y la pareja se bajó del auto. Mi hijo se fue pero se arrepintió y volvió. Venía rápido cuando de repente se aparecen y los atropella. Mi hijo no es un asesino, Fue un accidente nada más y espero que la Justicia lo defina así", manifestó en declaraciones al programa Hola Mendoza.

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Si bien la acusación sostiene que tras atropellarlos atacó a las víctimas con un hacha y un martillo, el padre de Fernando Figueroa argumentó que eso no está probado.

También agregó que su hijo tiene un tumor de nacimiento de cual no ha sido operado -criticó que el sistema de salud lo ha abandonado- y le produce ataques de epilepsia: "Se transforma. En una oportunidad su cuerpo parecía algo diabólico y no lográbamos estabilizarlo. Por eso después del accidente se vuelve loco, se transforma y no sabía qué estaba pasando. Si era un amigo de toda la vida", dijo en referencia a Cristian Ivars y Adela Rodríguez.

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Adela Rodríguez y Cristian Ivars, las víctimas fatales.

Adela Rodríguez y Cristian Ivars, las víctimas fatales.

Lo que hay en la causa por el doble crimen en Uspallata

Hasta el día de hoy, no hay ningún elemento para sostener que Fernando Figueroa es inimputable por las muertes de Cristian Ivars y Adela Rodríguez. De hecho, el informe de los psicólogos del Cuerpo Médico Forense (CMF) sostiene que comprendía todo lo que hizo en la noche de doble crimen de Uspallata.

La fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, tiene en su poder un certificado médico sobre el problema de salud del hombre pero es de 1994. Además, consta en la causa que abandonó su tratamiento en 2018 -algo admitido por la propia familia-. De todas formas, se solicitó la historia clínica completa de Fernando Figueroa.

Pero además del informe psicológico, las actitudes posteriores del sospechoso hacen creer a los investigadores que sabía todo lo que hacía. No sólo intentó escapar de alta montaña hacia Las Heras por el camino de Uspallata-Villavicencio -no lo concretó porque se quedó sin nafta-, sino que testigos declararon que al consultarle por el parabrisas roto explicó que había atropellado a un animal. Incluso solicitó a un lugareño un teléfono celular prestado y le pidió que no dijera nada.

Con respecto a la versión de que las muertes de Cristian Ivars y Adela Rodríguez fueron causadas en forma accidental, la declaración de la pareja de Fernando Figueroa contradice ese punto. La mujer, única testigo presencial del doble crimen en Uspallata, manifestó que Fernando Figueroa estaba "sacado" y que no podía detener su accionar.

En definitiva, la investigación judicial parece que se centrará en discutir si el hombre es imputable o no, ya que las pruebas respecto a su autoría son convincentes hasta el momento. Por ahora, Fernando Figueroa continuará imputado por doble homicidio agravado por alevosía y arriesga una pena de prisión perpetua.