Se trata de Martín Berdejo, quien investigaba a Oscar Vinchuca Guzmán (68) y su esposa, Carmen del Pilar Honorato (60), por vinculaciones narcos. El absuelto fue Maximiliano Guerra, ex empleado judicial, de quien se encontraron huellas en la

Doble crimen de Vistalba: además de condenar a perpetua a un policía liberaron al otro imputado

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Martín Berdejo (31) ex auxiliar de la Policía de la provincia –trabajaba en Narcocriminalidad– fue condenado el lunes a prisión perpetua al ser encontrado culpable del asesinato de la pareja de narcos chilenos Oscar Vinchuca Guzmán (68) y su esposa, Carmen del Pilar Honorato (60).  El crimen fue en la lujosa vivienda que estos ocupaban en Vistalba, Luján, el 10 de octubre del 2013. El coimputado, Maximiliano Guerra, ex empleado judicial, amigo de Berdejo, fue absuelto de este homicidio criminis causa (matar para ocultar otro delito) por el beneficio de la duda, por la Cuarta Cámara del Crimen, presidida por Carlos Díaz e integrada por Rafael Escot y Horacio Báez. 

Esta sentencia que favoreció a Guerra, de quien se había encontrado huellas dactilares en la casa de las víctimas, será apelada por el fiscal de Cámara, Gonzalo Nazar, quien había solicitado para ambos acusados la pena máxima. Guerra dio explicaciones en su declaración ante el tribunal, que le creyó y por lo tanto, se libró de la más grave de las penas. 

Concretamente, este acusado dijo que Berdejo –tenía a cargo las escuchas ordenadas por Narcocriminalidad para conocer todos los movimientos de la pareja– le había pedido que fuera hasta la vivienda de calle Aconcagua, de Vistalba que estaba en venta y averiguara qué cantidad de personas había en el lugar. Guerra sostuvo que como Honorato le abrió la puerta y pudo entrar, sus huellas dactilares relevadas por Científica estaban allí porque posiblemente se había apoyado en el ventanal.

En cambio, todo argumento esgrimido por Berdejo para sostener su inocencia –llegando incluso a culpar a Investigaciones de Chile con la que trabajaba sobre este caso– fueron estériles. Llegó a decir que ellos “le plantaron” una bala calibre 9 de su arma para perjudicarlo lo que no resultó creíble para los jueces.

Apenas finalizó el debate y tras conocerse la sentencia, en los pasillos de tribunales hubo grandes disturbios por parte de la familia de Berdejo. Gritos, llantos y no faltó el desmayo del padre, quien fuera ex concejal de Godoy Cruz, Elio, quien se desplomó y cayó al piso. De inmediato, tuvo que intervenir personal policial y médico para asistirlo, mientras otros efectivos trataban de que los familiares del condenado no perdieran el control en el quinto piso de Tribunales, donde se ubica la Cuarta Cámara. Contener la situación no fue tarea fácil porque a todo lo ya mencionado hay que agregarle una andanada de insultos.

En la mira, tras la aparición de los cadáveres

Guzmán y Honorato, vinculados a una de las mayores bandas mafiosas de narcos de Chile, fueron hallados acribillados con disparos de arma calibre 9 en la cabeza.

La investigación del doble crimen estuvo a cargo del fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay y llegó a buen puerto gracias al trabajo de Investigaciones y de la Policía de la provincia. Tras atar cabos, apuntaron a Berdejo, quien en ese momento estaba circunstancialmente en Buenos Aires y hacia allá partió una comisión policial con la orden del fiscal Garay  de detenerlo, según informó en exclusiva Diario UNO el 23 de octubre del 2013. El arresto del entonces auxiliar Berdejo provocó un tembladeral en la institución policial, que no salía de su asombro por su vinculación con el grave suceso.

Ya se habían reunido demasiados indicios que lo comprometían. Él tenía a cargo el control de la pareja que estaba sospechada del envío 300 kilos de cocaína hacia Europa, conocía cada uno de sus movimientos y además, sabía que en esa casa había dinero. 

El matrimonio era conocido nivel internacional justamente como narcotraficante. No se sabe qué vericuetos usaron para recalar en Luján, donde vivían desde hacía 5 años. 

Guzmán había incursionado en el delito en Europa y había sido condenado en Italia a 20 años de prisión, pero logró escapar dos años después de la condena y por eso la Justicia italiana había librado orden de arresto a nivel nacional e internacional.

Así habría matado a tiros a los dos narcos que custodiaba

De acuerdo con lo que pudo reconstruir la investigación, Berdejo, en un primer momento, atacó a Carmen del Pilar Honorato, después de ingresar a la vivienda por una puerta ubicada en la parte posterior. Lo hizo delante del marido, cuando ella estaba en el dormitorio. Allí le habría colocado una almohada para amortiguar el estampido del disparo de la 9 milímetros. Luego tomó al hombre arrastrándolo, y torturándolo lo llevó hasta el patio, posiblemente pidiéndole que dijera dónde estaba el dinero, pero Guzmán guardó silencio y esto le resultó fatal.

El también fue ultimado a tiros al igual que su esposa, pero previamente fue torturado, según consta en el expediente judicial.

►"La indagatoria de mi cliente no pudo ser rebatida. Al Tribunal él le dio una explicación satisfactoria y racional sobre sus huellas en el lugar” (Oscar Mellado, defensor de Guerra, quien quedó libre).