Un hombre de 35 años causó un gran revuelo en la guardia del Hospital Scaravelli, en Tunuyán, donde rompió una puerta y cuanto elemento tuvo a su alcance, empujó a médicos y enfermeros, y los amenazó verbalmente hasta que pudieron controlarlo. Sigue internado y es evaluado por personal de Salud Mental.

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El hecho ocurrió a las 0.30 del domingo, cuando una ambulancia llegó a la guardia con el paciente en un elevado estado de excitación. A pesar de estar acompañado de un familiar, no pudo hacer mucho para controlarlo.

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En cuanto pudieron le pusieron un suero con medicación para calmarlo, pero en pocos minutos la situación empeoró. Se arrancó la vía y desparramó sangre por doquier mientras decía que es VIH positivo por lo que amenazó a los profesionales con “contagiarlos”. Insultó y empujó a todo aquel que se le acercaba.

El Scaravelli cuenta con guardia policial durante todo el año las 24 horas, pero justo en la madrugada del domingo, el efectivo que debía estar allí, se fue antes que llegara su relevo al parecer por “problemas familiares”, por lo que los profesionales de la salud no pudieron contar con esa ayuda.

Luego de 20 minutos en los que el hombre rompió todo lo que estaba a su alrededor y de amenazar a los médicos y enfermeros, lograron controlarlo hasta que lo sedaron.

Le hicieron estudios al paciente y constataron que no estaba alcoholizado ni tampoco drogado, por lo que luego supieron que se trataba de un problema psiquiátrico, y de allí era la fuerza incontrolable que tenía el hombre.

Todavía está internado en ese nosocomio y al parecer no recuerda nada de lo ocurrido hace dos noches atrás. Sigue acompañado por un familiar y está muy tranquilo. De todas formas, los especialistas entienden que es una amenaza para él mismo y para terceros, por lo que es evaluado por el equipo de Salud Mental.

El director del Scaravelli, Carmelo Fazzio, indicó que siempre tienen la guardia controlada y que están preparados para tratar con cada tipo de patología que ingresa, pero este episodio dejó un poco alertado al personal.

De todas formas, aseguró que ingresan por día entre 250 y 300 pacientes, y que los viernes y sábado se incrementa un poco más. En esos días se encuentran con personas que también llegan en estado agresivo debido a que consumieron alcohol y/o drogas, por lo que están, de cierta forma, acostumbrados a manejar este tipo de situaciones.

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