Un rumor que involucraba a un conductor ebrio tomó fuerza tras la muerte de una mujer que iba de acompañante en un Fiat Uno que chocó contra una camioneta.

Descartaron la participación de un tercer auto en el choque del Valle de Uco

Por Julio Luzuriaga

TUNUYÁN– La policía desmintió categóricamente que un tercer vehículo haya participado y mucho menos provocado el choque frontal entre una camioneta y un auto en el que murió Guadalupe Ferrando (26), una joven de 26 años, el domingo en la Ruta Nacional 40. En tanto, la suegra del conductor de la Nissan involucrada permanece internada en el hospital Scaravelli, de Tunuyán, con politraumatismos y una costilla fisurada.

Una versión indicó que en el fatal accidente habría participado un tercer vehículo, “una camioneta conducida por un hombre en estado de ebriedad que había sido detenido por la policía minutos después del accidente”.

El rumor, que con el paso de las horas se hizo versión, señalaba que ese vehículo había encerrado al Fiat Uno que chocó de frente contra la Nissan Extreme.

El titular de la Comisaría 15 de Tunuyán, Gabriel Pereyra, desmintió rotundamente estos dichos y además negó que haya algún detenido por el luctuoso hecho ocurrido minutos después de las 20 del domingo sobre la Ruta Nacional 40, un kilómetro al sur de la Cruz Negra.

En tanto, de las seis personas que viajaban desde Mendoza con destino a La Consulta en la Nissan, sólo Nilda Vargas, de unos 70 años, suegra del conductor identificado como Rubén Cornejo, permanece internada fuera de peligro en el hospital Antonio Scaravelli. La mujer resultó con una costilla fisurada y politraumatismos producto del violento impacto frontal.

El Fiat Uno que viajaba con destino al norte era conducido por Leonardo José Pignoto, domiciliado en Ciudad. En la Nissan guiada por Rubén Alberto Cornejo viajaban además su esposa, Gladys Álvarez, los tres hijos del matrimonio, Leonela (18), Paola (15).