Policiales Miércoles, 3 de octubre de 2018

"Decime dónde está la plata o lo mato al viejo"

Tres violentos delincuentes asaltaron a dos abuelos en su casa de Guaymallén, en la madrugada. En la mañana fueron víctimas de otro robo cuando ellos no estaban.

"Entraron a la pieza, los ataron de pies y manos y les ponían el arma en la cabeza", fue parte de lo que vivió un matrimonio de ancianos en la madrugada de este miércoles en su bonita casa de Guaymallén. Pero no fue el único episodio que sufrieron ese mismo día, ya que en la mañana también habían entrado a robarles cuando ellos no estaban.

Dos robos en un día no es fácil de pasar. Mucho menos para una mujer de 88 años y su marido de 90 años, quien está en sillas de ruedas y su audición bastante deteriorada.

Les robaron 50 mil pesos, que era dinero de alquileres, electrodomésticos, joyas, ropa, acolchados. Todo lo que encontraron.

El primer hecho ocurrió entre las 9.30 y las 12 del martes, cuando el matrimonio salió de su casa de calle Los Robles al 1.200, de Guaymallén, para ir al médico.

Al regresar, se encontraron con la puerta de madera abierta. Ladrones hicieron fuerza en la cerradura hasta que la rompieron e ingresaron.

En esa oportunidad, les robaron dinero que tenían en la mesita de luz, que era para la compra de los alimentos diarios. La Policía trabajó en el lugar, pero no hubo indicios de los ladrones.

El segundo episodio duró no más de 50 minutos, sin duda, los más largos de su vida.

Fue cuando dormían, a las 2.10 de la madrugada, cuando tres ladrones con las caras tapadas y armas de fuego ingresaron al romper otra vez la puerta principal.

Fueron hasta la habitación, donde a punta de pistola los amenazaron y les ataron las manos y pies con cordones de zapatillas.

Los taparon para que no miraran, y al mismo tiempo les apoyaban el arma en la cabeza.

"Decime dónde está la plata o matamos al viejo", le decía a la mujer uno de los asaltantes. De esa forma llegaron a los 50 mil pesos que el matrimonio guardaba del cobro de alquileres.

"Les robaron todo, menos los muebles y lo que tenían puesto", contó un familiar de las víctimas. Electrodomésticos, ropa, acolchados. "A él le escupieron la mano para sacarle la alianza de oro".

Nadie vio nada ni escucharon nada, pero no hay dudas que los asaltantes utilizaron un vehículo para cargar todo lo robado y escapar.

A las 3, la mujer de 88 años pudo desatarse las manos y llamó a la Policía y luego a su familia, quienes viven a pocos metros y llegaron al instante.

En la casa trabajó Policía Científica quienes buscaron por todos lados rastros, huellas o indicios para llegar a los autores del hecho.

Luego de estos dos episodios que los ancianos vivieron en un mismo día, sus familiares decidieron que no vivirán más allí para protegerlos.